Artes Plásticas Creación contra el silencio

Revolución artística para desempolvar el Sahara

  • Más de un centenar de artistas de todo el mundo como Miquel Barceló, Guilles Fontolliet o Santiago Sierra se reunirán en la sexta edición del festival ARTifariti para luchar por los refugiados

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Se podría decir que el arte ha sido siempre el antídoto contra la amnesia. Enfrentarse a las espaldas que desoyen la situación del Sahara Occidental es el motor de iniciativas como ARTifariti, el festival de arte y derechos humanos que reivindica a través de prácticas artísticas los derechos despojados del pueblo saharaui, su cultura, sus raíces y su libertad. El próximo 20 de octubre tiene lugar la sexta edición de este encuentro experimental por un Sahara libre, este año por primera vez en los campos de refugiados de Tifariti, ciudad símbolo de lucha, donde llegaron los primeros campamentos tras la ocupación marroquí en 1975.

El artista granadino, Isidro López-Aparicio comisaría este encuentro entre artistas multidisciplinares y comprometidos que se prolongará hasta el 3 de noviembre que tiene previsto congregar a más de un centenar de participantes procedentes de la primera línea del ámbito artístico. Con una clara determinación de contribuir al desarrollo del patrimonio cultural de la zona, López-Aparicio ha reunido a un grupo de artistas nacionales e internacionales que entienden el arte como instrumento de transformación social y así lo trabajan. Entre las colaboraciones grandes nombres salen a la palestra: Esther Ferrer, Miquel Barceló, Los Torreznos, Antoni Muntadas, Santiago Sierra, Isidoro Balcárcel, Guilles Fontolliet, Raiz Microphone, Desegni Sentas, Gao Brothers, Andrzej Syska… así como otros muchos cuya presencia y actividad abogará por acabar con los cuarenta años de olvido que acechan al Sahara.

Además de un cartel excepcional, este año supone la gran consolidación artística del festival. Ha sido avalado por la Documenta de Kassel, evento artístico muy importante y de ámbito mundial, con el seminario desarrollado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía sobre arte y derechos humanos. También se ha presentado en Austria, en el Reino Unido o Finlandia. Con este excepcional respaldo se configura como uno de los referentes internacionales.

Asimismo, el comité, integrado por artistas de todo el mundo, seleccionó cuatro de los 92 proyectos participantes en la convocatoria abierta de ARTifariti 2012, que normalmente suele estar destinada a jóvenes artistas incipientes y que este año se ha visto desbordada. Entre los elegidos se encuentra la grafitera afgana Shamsia Hassani, la estadounidense Tasha Doremus, que fotografiará y creará imágenes de los heridos de guerra y desaparecidos; y la andaluza Nuria Carrasco cuya propuesta será una versión crítica de la revista ¡Hola!. También participan por primera vez en el encuentro el colectivo argelino 'El autobús del arte', comisariado por el artista Walid Aidoud.

En cuanto a los frutos cosechados, López Aparicio reitera que esta cita cultural está calando en la historia del pueblo Saharaui. "Aunque tiene una cara occidentalista, reunimos a artistas de renombre para que alcance una mayor difusión y así conseguir recordar al mundo el conflicto, conseguimos una función muy importante: ellos no se sienten olvidados. Se dan cuenta que viene gente de otros sitios y sienten el apoyo real a su necesidad de libertad", y esa quizás es la meta social más importante de un equipo polifacético que intenta servir de altavoz a través de medios de creación artística para batallar contra el silencio.

"Se muestra el arte como elemento útil. Los saharauis decidieron en un momento dejar la lucha armada para pasar a enfrentarse mediante la cultura, es el único país que lo hace y nuestro apoyo es muy importante" remacha el granadino.

Además llevan a cabo diversos proyectos de continuidad como La Universidad del Sahara Occidental o espacios formativos de difusión como talleres de comunicación y la escuela de arte Saharaui. También algunos de carácter social y artísticos organizados por la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis que luchan por la violación de los Derechos Humanos, para recuperar la memoria de personas desaparecidas y así usar el arte como herramienta para "iluminar" historias que se han silenciado y ocultado.

"Como comisario he intentado desaparecer y generar una plataforma abierta para construir en una clara dirección de colaboración y cooperación efectiva, aunque me encantaría como artista formar parte de este cartel", confiesa López-Aparicio, que ya participó como invitado en la segunda edición del festival junto a Eva Lootz y se ha mantenido muy vinculado al proyecto hasta hoy. "Hemos conseguido reunir a artistas de primera fila que colaboran de forma altruista en uno de los años más difíciles, tanto de financiación como de apoyos políticos", comenta.

Uno de sus apoyos, el Ministerio de Cultura de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y su ministra, Jadiya Hamdi. Además, a través del Departamento de Arte que dirige Lehsem Lebsir, ha invitado como todos los años, a una delegación de artistas saharauis que participarán en el proyecto.

En cuanto al apoyo por parte del ministerio español, a pesar de que en otras ediciones han realizado aportaciones económicas, este año los organizadores de ARTifariti se han topado con unas convocatorias sin resolver pasada ya la fecha de adjudicación. Pero nada impide que se celebre este "crowdfunding de voluntades" con origen en Sevilla, cuando la Asociación de Amigos del Sahara (el principal apoyo del encuentro) inició el proyecto de la mano de Fernando Peraita, su actual director, aunque todo el mundo pensara que la iniciativa duraría menos "que es un charco en el desierto". Y lo que empezara como un pequeño charco de esperanza ha desembocado en un encuentro que posibilita el espacio de reunión de artistas saharauis, africanos, occidentales y orientales para compartir, escuchar y dialogar.

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