'Romancero Gitano': Cristina de verde y luna

  • La obra del Ballet Flamenco de Andalucía vuelve a deleitar al público del Generalife con la gran tragedia lorquiana

El Teatro del Generalife huele a Lorca. El público asistente al reestreno de anoche de Romancero Gitano así pudieron comprobarlo. Tras la exitosa puesta en escena del acertado Poeta en Nueva York de Blanca Li le tocaba el turno al Ballet Flamenco de Andalucía poner al descubierto la magia y el poderío de su versión de la gran tragedia lorquiana en el ciclo Lorca y Granada con un broche de verde y plata.

Nueve romances y nueve razones para volver a enamorarse de la obra del poeta universal. El Romance sonámbulo sirve de hilo conductor de principio a fin para homenajear al pueblo gitano. Le sigue la historia de la vida y la muerte que sueña con la luna y baila con ella. "En el aire conmovido/mueve la luna sus brazos". Y así lo hacían al compás del Romance de la luna luna. Recuerda a West Side Story, en su lucha encarnizada y las rivalidades.

Preciosa y el aire surge a escena traída al ritmo de soleá:"¡Preciosa, corre, Preciosa, /que te coge el viento verde!".

Y le sigue el Romance de la monja gitana, que causa una especial atención por parte del público por su gran descaro reflejando los pensamientos de una monja que imagina a caballistas en su soledad mientras borda: "Un rumor último y sordo / le despega la camisa, / y al mirar nubes y montes /en las yertas lejanías, / se quiebra su corazón / de azúcar y yerbaluisa".

La magia del espectáculo trae la tragedia con Reyerta. La encarnizada pelea de los gitanos pone el corazón en un puño a más de un espectador. Seguiriyas combinados con cantes de trilla dan paso a los tangos que acompañan a la Casada infiel.

La gran novedad del reestreno es la incorporación de Mariano Bernal en el papel de Antoñito Camborio. Los que recordasen la interpretación de Juan José Jaén El Junco no quedaron anoche defraudados por la limpieza y fuerza de los movimientos del personaje principal en el Prendimiento y muerte de Antoñito El Camborio.

Y llega la Pena Negra y Cristina Hoyos, momento esperado por todos los asistentes a la obra. Una Soledad Montoya que dejó sin aliento a más de uno.

Y vuelve el verde a impregnarlo todo con el Romance sonámbulo: "Verde que te quiero verde./Verde viento. Verdes ramas. /El barco sobre la mar/y el caballo en la montaña". La nota de alegría que para poner punto y final a una tragedia al más puro estilo lorquiano.

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