Spielberg se siente como "un león enjaulado"

  • El cineasta confiesa que ésa es su sensación cuando no cuenta un cuento

Tras 40 años de carrera y unos treinta filmes, el realizador Steven Spielberg, uno de los más taquilleros en la historia, confesó en París que "se vuelve como un león enjaulado" si no está contando un cuento, como el de War Horse (Caballo de batalla), su última película.

El cineasta y productor de 65 años, que se enamoró del cine cuando su padre lo llevó de niño a ver una película de Cecile B. de Mille sobre el circo, recordó en una velada el lunes en la noche en la Cinemateca de París que supo desde entonces que lo que quería hacer en su vida era contar historias.

"Y me vuelvo inaguantable, como un león enjaulado, si no estoy contando un cuento. Pero lo cierto es que siempre son las historias las que me encuentran a mí, no soy yo quien las busco", dijo Spielberg, a quien la Cinemateca parisina le rinde un tributo en forma de retrospectiva de unas 20 de sus películas. "Todo lo que he realizado en mi vida ha sido así: son las historias las que me han hallado a mí", explicó el cineasta, que viajó a París para la presentación especial de War Horse, que estuvo precedida por una clase magistral.

Así ocurrió con War Horse, que cuenta la historia de un chico y un caballo durante la Primera Guerra Mundial, relató Spielberg antes de la proyección en la cinemateca, donde fue recibido por cientos de admiradores y cinéfilos.

"Todo el cine que he hecho ha sido porque me enamoré de las historias, y no podía no filmarlas. Era llevado como por una fuerza irresistible", dijo el realizador, que ha sido galardonado con cuatro Oscar, uno de ellos en tributo a su carrera. War Horse, que está nominada a los Globos de Oro y que se perfila como aspirante a una estatuilla dorada, vio la luz luego de que la coproductora de Spielberg, Kathleen Kennedy, vio la pieza de teatro en Londres y le dijo que tenía que viajar a verla, porque tenía que llevar esa historia a la pantalla. "Y al ver la pieza supe que tenía que hacerla, y la rodé en siete meses", dijo el realizador, que en sus conversaciones con cinéfilos y reporteros pasó revista a su trayectoria, cuyo hilo conductor ha sido su amor por el cine y las historias.

Recordó, entre otras cosas, que siempre, "desde muy niño", había querido hacer una película sobre los ovnis, "personajes míticos de la cultura contemporánea", pero que fue sólo gracias a la fama que obtuvo con Tiburón que pudo hacer Encuentros en la tercera fase.

Confesó que su pasión por el cine había sido devoradora, hasta que tuvo hijos. "El cine era lo único que existía para mí hasta que tuve mi primer hijo, que me enseñó que había cosas más importantes", admitió. El ciclo propuesto por la cinemateca pone en evidencia cómo el imparable y prolífico realizador ha trastocado todas las reglas del cine, mezclando géneros, incorporando efectos especiales, explorando las nuevas tecnologías.

Inclasificable, Spielberg ha saltado de películas de aventuras, como la exitosa saga de Indiana Jones, a filmes de ciencia ficción, como las taquilleras E.T, Jurassic Park y Encuentros en la tercera fase, a temas serios, como La Lista de Schindler o Lincoln, que dijo acabó de rodar a fines de diciembre. También ha retratado, como pocos realizadores, el horror de la guerra, como en Soldado Ryan y ahora en War Horse.

Chico prodigio del cine estadounidense, Spielberg, que dio sus primeros pasos en el Séptimo Arte rodando pequeños filmes con una cámara súper ocho, se dio a conocer con Duelo, en 1972, un filme de suspense y angustia rodado en 11 días, recuerda la retrospectiva en la cinemateca. Había realizado sólo tres filmes cuando se atrevió con Tiburón (1975), considerado el primer blockbuster en la historia de Hollywood. Estrenada en el mes de julio, la cinta llenó las salas oscuras, algo inédito, y abrió las puertas a un nuevo tipo del cine popular.

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