Susurros a gritos de Morandi

  • El Centro Guerrero acoge la obra del pintor italiano Giorgio Morandi y la de una treintena de artistas contemporáneos españoles influidos por sus creaciones

Decía el pintor Giorgio Morandi que "nada puede ser más abstracto y más irreal que lo que vemos". Bajo esa premisa construyó una obra basada en la poética del silencio, amparada en el susurro, que ha influenciado el trabajo de artistas de varias generaciones.

Considerado uno de los mejores pintores italianos del siglo XX, Morandi desembarca en el Centro Guerrero, por primera vez en Andalucía, acompañado de un séquito de artistas españoles que, de una manera u otra, tienen sensibilidades compatibles con la del prestigioso creador nacido en Bolonia. "Se exhiben los hitos fundamentales de la producción de Morandi, junto a las propuestas de 23 artistas contemporáneos españoles nacidos entre los años 1910 a 1970, una visión heterodoxa y muy original de la influencia de Morandi en el arte", explica Francisco Baena, director del Centro Guerrero.

La muestra se titula Ecos de Giorgio Morandi en el arte español y permanecerá en el Museo Guerrero hasta el 19 de junio. Aunque prevalece la pintura también podemos encontrar instalaciones y audiovisuales.

Junto a las de Morandi se cuelgan obras de Carmen Laffón, Juan Manuel Díaz Caneja, Gerardo Rueda, Joan Hernández Pijuan, Pedro Morales, Teresa Moro y José Miguel Pereguíñez, entre otros artistas. "Algunos, por su estilo, podrían parecer casi marcianos al lado de Morandi, pero tal y como están dispuestas las obras se comprenden en su conjunto, su disposición en las salas resulta toda una celebración del arte, el recogimiento, la contemplación y el pensamiento", comenta Francisco Baena. La última sala, dedicada al pintor José Guerrero, también recoge obras que se conectan con la sensibilidad de Morandi. "Aunque desde posturas alejadas, Giorgio Morandi compartió con José Guerrero una misma persistencia en la pintura y una fidelidad a sus ideas".

Según el comisario de la exposición, Pedro Morales Elipe, "el recorrido por la obra de Morandi anuncia una curva en el camino de la pintura donde el mundo de las apariencias se presenta como un conjunto de sensaciones en trance de desaparición".

Estamos ante una conversación a tres bandas "entre los artistas presentes en la muestra, la particularidad de las obras seleccionadas para escuchar los ecos de Morandi y las generadas con respecto a la obra de Morandi, todas ellas procedentes de colecciones públicas y privadas españolas", subraya el comisario.

Es la primera vez que el trabajo de Morandi se expone en Andalucía, tras su paso por ciudades como Valencia, Barcelona o el Museo Thyssen de Madrid, lo que constituye una oportunidad única para disfrutar del estilo tan personal de este creador al que Federico Fellini rindió tributo en su película La dolce vita, donde aparecen algunas de sus pinturas.

El recorrido por su legado pretende ser "más conversacional que sentencioso, como un camino abierto y un punto de encuentro al abrigo de una obra generosa y fecunda", explica el comisario.

Giorgio Morandi está considerado uno de los mejores pintores contemporáneos del siglo XX.

Nacido en el seno de una familia de siete hermanos, fue un hombre muy particular, que apenas viajó salvo para ir a París, Suiza o Florencia, donde descubrió la obra de los primitivos renacentistas italianos Giotto, Masaccio y Uccello. Los estudió siguiendo el prisma de Paul Cezanne, artista que le marcó profundamente.

Tras tocar el futurismo, su estilo fue independizándose y definiéndose, hasta que botellas, vasos y otros objetos de la vida cotidiana dispuestos sobre una mesa empezaron a convertirse en los protagonistas de sus obras, sencillos bodegones y naturalezas muertas que pueden verse en el Centro Guerrero.

Uno de los premios que Giorgio Morandi recibió a lo largo de su trayectoria artística fue el de la Bienal de Venezia de 1948.

Fiel a sus ideas en todo momento, la obra de Morandi está más vigente que nunca. "La prueba está en que todos los artistas españoles a los que les he pedido participar en esta exposición han dicho que sí entusiasmados", subraya el comisario Pedro Morales Elipe.

En honor al italiano, algunas obras están pintadas sobre servilletas o simples manteles de papel, que hacen un guiño a los bodegones de Morandi, donde objetos cotidianos se elevan a categoría artística.

Un recorrido que permite apreciar cómo va despegándose de sus iniciales escarceos juveniles de corte vanguardista "para adquirir el peso, la elevación y la consistencia que, de manera creciente, lo van modulando".

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