Teatro para un Instante vuelve a interpretar su 'Bodas de sangre'

  • La compañía presenta mañana en el Teatro Isabel la Católica el drama lorquiano que estuvo inspirado en unos hechos reales que ocurrieron en Níjar en 1928

La compañía granadina Teatro para un Instante llevará mañana al escenario del Teatro Isabel la Católica, a las 21.00 horas, una nueva versión de Bodas de sangre, de Federico García Lorca, bajo la dirección de Miguel Serrano. El reparto está integrado por Carlos Salatti, Nuhr Rojo, Pedro Jiménez, Pepe Cantero, Concha Medina, Juana Molera o Carmen Huete, entre otros.

Bodas de sangre, basado en un hecho real que ocurrió en Níjar en 1928, narra la tragedia de una mujer enamorada de un hombre pero que se tiene que casar con otro. Finalmente, la noche de la boda decide escaparse con su enamorado, lo que desatará toda una serie de fuerzas que acabarán en dolor y muerte.

A Federico García Lorca le impactó enormemente la lectura de la historia en su momento y vio en ella la posibilidad de un gran drama sobre la España rural y la fuerza inquebrantable del deseo sexual, que termina imponiéndose ni ley ni norma sobre cualquier convención social o cualquier tipo de tradiciones culturales o religiosas. La obra, desde su estreno, siempre ha causado un tremendo impacto tanto en España como en el resto del mundo.

Miguel Serrano ha pretendido relacionar con mucha fuerza lo que sucede en la obra de teatro con el paisaje en el que sucede, en los campos de Níjar, en Almería. "De Níjar quiero rescatar muchas cosas", comenta el director en un comunicado. "Ese blanco insultante de las casas, el olor a mar y la piel seca y, sobre todo, el Mediterráneo, un lugar común que nos ha ido conformando siglo a siglo, y que nos unifica a través de todo lo dionisíaco, la música, la danza, el teatro, el sueño. Níjar es un horizonte, y nuestra acción se sitúa en cualquier lugar del Mediterráneo, en el lugar donde habita la tragedia".

Se trata, añade el director, de "un espacio vacío y acotado, que se reconstruye para contar su historia, en una transformación inexorable y cíclica, que no deja poso. Y todo eso, ayudado por una música compuesta a la medida, ejecutada en directo, y en base a reproducciones de instrumentos primitivos, egipcios, griegos, africanos, tocados en directo, y construidos ex profeso para la obra".

Serrano trata de construir un entramado dramático "que busca la simplicidad, donde lo importante son las acciones, y en el que las palabras del poeta puedan aparecer reforzadas y comprensibles".

Bodas de sangre, obra perteneciente a la trilogía lorquiana que se completaba con Yerma y La casa de Bernarda Alba, queda hoy lejos de la realidad actual en el mundo occidental, pero está absolutamente presente en el mundo áraba o subsahariano, de ahí el éxito que suele obtener cuando es adaptada a esos países.

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