Traspiés edita una colección de textos inéditos en español de O. Henry

  • 'La voz de Nueva York', traducido por María Teresa Sánchez, contiene doce relatos donde el autor dibuja el perfil de la sociedad norteamericana de finales del siglo XIX

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O. Henry Traspiés. Granada, 2011.

William Sidney Porter firmaba sus textos bajo el pseudónimo de O. Henry. En él se escudaba para retratar con acidez e ironía las miserias, las contrariedades y, por qué no, también las grandezas de una sociedad, la del Nueva York de finales del siglo XIX y principios del XX, que le apasionaba tanto como odiaba. La editorial Traspiés recupera una docena de textos inéditos en español que O. Henry le dedicó a su ciudad de ensueño en el libro La voz de Nueva York, que se presenta esta tarde en la Casa de los Tiros.

María Teresa Sánchez, traductora de los relatos, se ha encargado de trasladar el alma de los escritos originales al español y asegura que lo más complicado para adaptar de la escritura del autor norteamericano ha sido el "tono humorístico" con el que expone sus observaciones. "He tenido que reformular muchas expresiones y comentarios irónicos que ni a amigos ingleses o norteamericanos les hacían gracia. Los relatos de O. Henry tienen muchas referencias a las noticias que aparecían en los periódicos y a personajes famosos de la época, lo que podía dificultar en principio la comprensión de un lector de Granada en el año 2011, pero tiene una forma de escribir muy directa y muy agradable de leer que creo que va a gustar mucho. Además, presenta unas situaciones y unos tipos de sociedad que tampoco han cambiado tanto como parece desde finales del siglo XIX. Al final, creo que tenemos más en común de lo que nos parece", asegura Sánchez.

Una de las grandes marcas de estilo de O. Henry que queda patente en la selección de relatos de La voz de Nueva York es que el autor siempre aparece como protagonista. "Él es el narrador que cuenta todo al lector, al que interpela en muchas ocasiones y se dirige a él llamándole la atención", cuenta la traductora.

La voz de Nueva York está compuesta por relatos como La voz de la ciudad, La derrota de la ciudad, Mil dólares, Mientras el auto espera, El Heraldo, El toque de corneta, Extraditada de Bohemia, La vida completa de John Hopkins o El asesino de tontos, uno de los favoritos de María Teresa Sánchez, que habla de una especie de Ratoncito Pérez llamado Jesse Holmes al que se invocaba habitualmente en los pueblos del Sur de Estados Unidos cuando alguien hacía algo demasiado tonto.

También aparece entre los predilectos de la traductora La media elástica -que en la era de las redes sociales bien podría llamarse Señores que vigilan cómo van las obras-, donde cuenta con mucho humor el fenómeno común de todos aquellos que acuden a mirar por curiosidad cuando algo raro pasa en la ciudad. "Los mirones son unos seres a tener muy en cuenta. Además, a veces coinciden en tantas ocasiones que acaban hasta surgiendo vínculos muy interesantes entre ellos", avanza. Incluso hay otro relato que habla de los lugares donde aparece la inspiración, como El fuego de Plutón, donde se dan las claves para encontrar el lugar en el que se esconde el ingenio de los escritores a través de una serie de pruebas -como enamorarse- por las que debe pasar quien aspire a escribir bien.

"O. Henry se caracteriza por los finales inesperados que suelen tener sus textos. En este libro, los relatos terminan siempre dejando al lector con ganas de más", añade Sánchez.

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