Vázquez Díaz y los retratos a "los hombres de su tiempo"

  • La Fundación Rodríguez-Acosta expone, hasta el próximo 27 de julio, una serie de dibujos y óleos del artista pertenecientes a la colección de la fundación Mapfrel La colección de Vázquez Díaz se podrá ver hasta el 27 de julio en la Fundación Rodríguez-Acosta.

Pío Baroja. José Ortega y Gasset. Ramón Gómez de la Serna. Juan de la Cierva. María Guerrero. Retratos de hombres y mujeres de su tiempo en una España drámatica. La colección de treinta retratos y seis óleos que forman parte de la colección de la Fundación Mapfre y que ahora se pueden ver en la Fundación Ródriguez-Acosta hasta el próximo 27 de julio, reflejan la necesidad de Vázquez Díaz por convertir esa "España negra" de finales de siglo en una "España blanca" con su lápiz y pincel.

Los únicos óleos que trae esta muestra son buen ejemplo de la influencia "parisina" del artista onubense. Se dejó seducir por los lenguajes vanguardistas que allí se gestaban pero sin abandonar nunca la referencia del mundo real, la figura humana y su toque "muy español", recalcó el director general del Instituto de Cultura de Fundación Mapfre, Pablo Jiménez Burillo.

Díaz residió en París entre 1906 y 1918, donde asistió al nacimiento del cubismo y convivió con los artistas más avanzados de su época. Así, elabora un lenguaje que retoma la lección del cubismo para aplicarla no sólo a la realidad española, sino a un concepto pictórico con los ojos puestos en la pintura clásica y muy especialmente en Velázquez. El colofón de esta época para Vázquez Díaz fue, sin duda, en la Guerra Civil, que cierra una manera de entender la producción artística para el pintor y que se refleja en Desnudos en la piscina o también conocidas como Las bañistas, donde Vázquez Díaz muestra su veneración hacia los principios cézannianos y mantiene una clara filiación con la modernidad, a la vez que no abandona el clasicismo.

La colección "extraordinaria" de retratos, calificada así por Miguel Rodríguez-Acosta, se caracteriza por sus trazos y líneas muy trabajadas, que a pesar de ser un retratista "torpe", llega a "magníficos resultados". La importancia de estas obras son su capacidad de plasmación de una época y generación. Vázquez Díaz creía en que España "podía crecer y llegar a ser un país moderno y en a su vez, creía en la regeneración del país", atestigua Burillo. La gran apuesta por el dibujo dentro de la colecciones de Mapfre se debe, en gran parte, a ser un lenguaje muy próximo a todos y cada uno de nosotros, "alguna vez nos hemos atrevido a dibujar y de alguna manera el dibujo, ordena la visión del mundo".

Burillo expresó, una vez más, su gratitud y el honor que para su Fundación es volver a Granada y a la Fundación Rodríguez-Acosta, con la que le unen "viejos lazos de amistad". A su vez, el artista granadino se sintió tremendamente "emocionado y feliz" de poder dar cabida a un artista de la talla de Vázquez Díaz. Como último apunte, Burillo señaló la oportunidad "única" de ver estos dibujos, ya que "pasaran más de año y medio en la oscuridad" una vez clausurada la muestra que invade estos días la Fundación Rodríguez Acosta.

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