El arte robado por nazis, expuesto en Jerusalén

  • La muestra 'Busco al propietario' pretende encontrar a los legítimos dueños de cuadros requisados a los judíos

El joven hombre de la pintura al óleo parece un niño que viste ropa demasiado grande. El romántico Eugene Delacroix pintó su Retrato de un joven en 1831, y más de cien años después, cuando los nazis entraron en Francia, se perdió el rastro de la obra.

"Un antiguo soldado nazi escondió el cuadro en su casa de la República Democrática Alemana", explica James Snyder, director del Museo Nacional de Israel. "En su lecho de muerte se lo dio a su confesor, quien tras la reunificación alemana lo entregó a las autoridades. Recién en 1994 el cuadro volvió a Francia".

Ahora el retrato, junto a otros 52 óleos robados por los nazis en Francia, está expuesto en el Museo Nacional israelí en Jerusalén. Busco al propietario se llama la muestra que estará abierta hasta el 3 de junio.

Su objetivo es reunir a los cuadros con sus legítimos dueños. Aunque después de sesenta años las posibilidades son remotas, no es imposible, dice Snyder. Entre las obras expuestas hay pinturas de maestros como Claude Monet, Max Liebermann y Paul Cézanne, cuyos dueños son en su mayoría desconocidos.

También existe el temor de que los propietarios legítimos de aquellos cuadros fuesen judíos deportados a cualquier campo de concentración nazi y luego exterminados por la maquinaria de Hitler.

Las obras expuestas son una parte de las 2.000 obras francesas robadas que nadie ha reclamado hasta el momento. Están en el banco de datos de la colección de arte robado Musées Nationaux Récupération (MNR), que puede consultarse en Internet. En la exposición adjunta Arte huérfano, el museo de Israel muestra obras de su propia colección de arte robado.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis llevaron 100.000 obras de arte de Francia a Alemania. Después de la guerra se recuperaron 60.000, de las cuales 45.000 pudieron ser devueltas. Las víctimas fueron particulares: judíos, homosexuales y otros perseguidos por los nazis, dice Snyder.

Jerarcas nazis como Hermann Goring gestaron el robo organizado de obras de arte en su propio beneficio. En el museo parisino Jeu de Paume intercambiaron 'arte degenerado' como Picasso por arte de viejos maestros robado a familias deportadas.

Tomer Amir está frente a un cuadro del impresionista Claude Monet. "Soy pintor", dice el joven de 22 años. "El tema de la exposición no me interesa, estoy aquí por el arte". Otra opinión tiene una mujer mayor que no quiere decir su nombre. "Duele estar aquí", señala entre sollozos. "Mis padres fueron deportados por los nazis desde Francia".

Hasta ahora nadie ha reclamado algún cuadro, dice Snyder. "Pero hemos recibido llamadas de personas que buscan su herencia y nos preguntaron cómo debían proceder. Si alguien descubre una pieza familiar en la exposición, debe contactar a las autoridades francesas para su restitución".

En un computador, el adolescente de 13 años Adan navega en el banco de datos. "Me gusta la exposición porque recuerda a la gente propietaria de los cuadros y que murió", dice. Muy cerca espera el joven hombre del óleo. El retrato de Delacroix fue robado, escondido y redescubierto. Tal vez algún día regrese allí de donde vino.

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