Una chica Bond en la Alpujarra

  • Maggie Nolan, protagonista junto a Connery de 'James Bond contra Goldfinger', escogió Órgiva para vivir

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Maggie Nolan, compañera de reparto de Sean Connery en la película James Bond contra Goldfinger, vivió de forma anónima, durante años en los Cigarrones. Hace ya cuatro años se clausuraba en la sala Arts Studio de Órgiva una exposición doblemente singular e interesante, pues su autora partiendo de una decena de fotografías de su propia imagen, -realizadas en los años sesenta y setenta-, obtenía hasta 23 obras o fotomontajes absolutamente atrayentes y seductores. Se diría para el espectador avezado, que su autora se había querido desquitar de su pasado glorioso, como belleza escultural, un tanto pasiva y estática, tantas veces retratada y filmada, haciendo con los trozos de todas esas fotografías un divertido reciclado de fotomontajes, a través del cual entraba nuevamente en diálogo con su eterno voyeur, pero esta vez de forma activa y juguetona. De esta manera tan original, la actriz Margaret Nolan, nacida en Hampstead (Londres) en 1943 rompía su silencio celosamente guardado desde hace casi veinte años en que decidió retirarse para al poco tiempo venirse a vivir a la Alpujarra, y más concretamente a la localidad de Órgiva.

Casada en 1962 con el actor y dramaturgo Tom Kempinski, autor de la obra Dúo para uno, alcanzó su fama mundial en 1964 con su participación con el papel de Dink, en la película de James Bond contra Golfinger. Fama que tuvo mucho que ver con la suerte de la película, un auténtico éxito de taquilla, y considerada para muchos como la primera con el estilo inconfundible de las películas del agente 007, es decir por un lado la mezcla de belleza femenina con elementos de alta tecnología, y por el otro una buena dosis de humor e ironía. Aparte de esta película, Maggie Nolan intervino en otras como Tres habitaciones en Manhattan, (1965) dirigida por el francés Marcel Carné, filme precisamente con el que debutó como actor Robert de Niro y Ningún sexo por favor, somos británicos(1973). Pero su estrella no sólo deslumbró en la gran pantalla, sino que tambien lo hizo en el teatro en el West End plays Teathre de Londres, y sobre todo en la BBC. Intensa actividad que fue apagándose a partir de 1986, en que tras tres matrimonios y una ingente actividad como actriz decidió retirarse eligiendo a Órgiva para venirse a vivir con sus hijos Luke, de 17 años, y Oscar ,con 8 años. El cortijo Vera, sito en los Cigarrones fue su domicilio a partir de 1990, y durante cinco años. Después y tras nueva etapa en Londres volvería ya ella sola, para continuar su residencia en Órgiva, esta vez en Bayacas, hasta que hace un par de años desaparecería de nuevo para regresar intermitentemente, dado los muchos amigos dejados en la Alpujarra. La poesía, el yoga, y la educación infantil fueron sus principales ocupaciones sin olvidarnos de su pasión por el arte, descubierta por Lance D'Boyle, miembro destacado de la amplia colonia de artistas que viven en la capital alpujarreña. Siempre se sintió como en casa, no en balde según nos cuenta son muchas las similitudes y parecidos de los españoles con los irlandeses, país de sus padres. Sólo un inconveniente se reprocha de su larga estancia en España, su nulo esfuerzo y dificultad por aprender no sólo la cultura española sino incluso el propio idioma español, les lleva a una vida un tanto apartada y cerrada entre ellos. Precisamente por eso recuerda Maggie con satisfacción la respuesta de los orgiveños con aquella su primera exposición, máxime cuando era absolutamente desconocida para ellos su pasado de actriz famosa, algo que no olvidará mientras viva. Siempre fue ese su deseo, ser una más, de los muchos amantes de la Alpujarra.

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