La ciencia es para el verano

  • A diferencia de otras opciones culturales que desaparecen en Granada al llegar el estío, el Parque de las Ciencias continúa con las puertas abiertas.

Mientras la ciudad de Granada se queda casi vacía en agosto, y la oferta cultural baja tanto como sube la temperatura, el Parque de las Ciencias sigue ofreciendo una alternativa de ocio de calidad, para intentar demostrar que disfrutar no está reñido, ni mucho menos, con aprender algo de ciencias.

La filosofía del museo es prohibido no tocar. Todas las exposiciones están hechas para que los curiosos se acerquen tanto como quieran y satisfagan al máximo su curiosidad; curiosidad que fomentan desde el museo en todo momento, demostrando que el interés por aprender no depende de una edad o de una profesión determinada. Tanto en agosto como en el resto del año, su oferta sigue siendo amplia, y sigue atrayendo a gente de toda España; no en vano es el museo más visitado de Andalucía, con 485.000 visitas el año pasado.

Una de las exposiciones más visitadas, desde que fue estrenada en julio de 2007, es la de Veneno animal. Debido a la demanda constante del público, la muestra se ha ido ampliando y modificando con el tiempo, trayendo nuevas especies de animales y renovando los contenidos.

El objetivo de la exposición ha sido siempre el mismo: desmitificar el veneno y a los animales que producen el veneno. Por las galerías llenas de fotos y pequeños animales que se mueven en los terrarios y se esconden en las rocas, se puede aprender que prácticamente todo puede ser veneno y que sólo depende de la dosis utilizada. Lo que puede ser un remedio, en otras cantidades puede matar, y viceversa.

Pero sin duda la exposición estrella de la temporada es El arte de la taxidermia, donde se exhiben un total de 110 grandes mamíferos de la Península Ibérica. La sabana africana, o las junglas asiáticas, congelados en escenas cotidianas. "En otros museos puedes ver animales disecados, pero con una vitrina; en un zoológico lo puedes ver, pero con las rejas. Aquí estás al mismo nivel que ellos, muy cerca", explica el coordinador de Desarrollo Expositivo, Javier Pérez, "es una forma de inmortalizar la belleza". En la exposición se busca mostrar la taxidermia como algo de valor artístico y científico, ya que además de las bellas posturas que adoptan los animales, cazando, o pastando plácidamente, esta técnica de conservación rebela muchos datos sobre la evolución de los animales, su fisionomía, o incluso el clima en el que vivieron. Además, quieren desmarcarla de temas como la caza, ya que los animales que están expuestos aquí han muerto en zoológicos, de viejos, o por algún motivo: "Es una manera de aprovechar unos animales ya muertos que si no, por ley, los quemarían", comenta Pérez.

A esto hay que sumar las demás exposiciones temporales, como Armonía fractal, o Inaudito, más los contenidos permanentes conocidos por todos, como por ejemplo el pabellón dedicado a la cultura andalusí, el telescopio o el mariposario, que cuenta con especies tropicales de mariposas que salen cada día de sus crisálidas. Todas las muestras, además, cuentan con talleres específicos para profundizar en cada tema, para convertir en práctico lo teórico y sentirnos un poco como científicos que descubrieran algo.

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