El discurrir turbulento de la Princesa de Eboli

  • Manuel Fernández Álvarez se sumerge en una novela en el personaje del siglo XVI

"Yo quería haber sido santa. No me han dejado. Vuelvo al mundo. Que el mundo se prepare" sentenció la Princesa de Eboli a quien el historiador y gran experto en nuestro Siglo de Oro, Manuel Fernández Álvarez, acaba de dedicar su última obra.

Con La princesa de Eboli, el profesor Fernández Álvarez pretende no sólo acercar al personaje, sino también ayudar al lector a comprender su época. Se trata del relato de la vida de uno de los personajes históricos más famosos del siglo XVI, en el que confluyen los datos reales y los legendarios. "No era una mujer de su casa, ni lo que hoy se llama una 'maruja', era una mujer de estado", asegura el historiador al referirse a Doña Ana de Mendoza.

"Yo me sentía en deuda con la Princesa de Eboli. Fue un personaje que me atrajo muchísimo cuando escribí sobre Felipe II y su vida amorosa, porque siempre flota al hablar de ellos la inquietante pregunta de si fueron o no amantes. Lo cierto es que no podemos estar totalmente seguros de eso, aunque, en mi opinión, los indicios de que así fue son muy grandes", explica Fernández Álvarez. El historiador no duda en calificar a la protagonista de su obra como "una mujer de excitante belleza que tuvo un gran protagonismo en la corte y fue muy maltratada en su época por todos aquellos que querían verla caer y se referían a ella como 'Jezabel'. Sin duda fue la mujer más inquietante de la corte de Felipe II". "Le interesaban mucho los temas de estado y sobre todo el de la sucesión en Portugal", asegura Manuel Fernández Álvarez.

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