Los otros disparos de una revolución

  • 'Bruno Barbey 68' recrea en el Rey Chico el hervidero de unos días que cambiaron la historia del mundol La exposición 'Bruno Barbey 68' se inaugura hoy en la sala de exposiciones del Centro Municipal Rey Chico, donde permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre.

Il est cinq heures Paris s'éveille. Una canción que describía el hervidero que se vivía al pasear por las calles parisinas en mayo de 1968, atravesando el corazón de una ciudad que "se despertaba en apenas cinco horas", se convirtió para los jóvenes estudiantes franceses en el símbolo indiscutible de la revolución. Al igual que sus autores, Jacques Lanzmann y su mujer, Anne Ségalen, fueron muchos los artistas que plasmaron en sus trabajos el espíritu de una nueva vida que comenzaba a bullir, aunque uno de ellos se convirtió, además, en su mejor testigo.

El fotógrafo Bruno Barbey, que por aquel entonces trabajaba para la agencia Magnum, recorrió día y noche todos los recovecos de París con la intención de mostrarle al mundo las imágenes más impactantes de una revuelta estudiantil que acabaría transformando social, política y culturalmente el rumbo de la Historia. La inmediatez del trabajo en una de las agencias de fotoperiodismo más importantes del mundo dejó olvidadas en los negativos centenares de instantáneas que ahora salen a la luz en Bruno Barbey 68, la exposición que se puede ver a partir de hoy en el Centro Municipal de Arte Joven Rey Chico como primera muestra fruto del convenio de colaboración que acaba de suscribir el Ayuntamiento de Granada con la Obra Social de Cajasol.

"Barbey ha sido una de las figuras esenciales para el reporterismo gráfico y un baluarte imprescindible para conocer todo el movimiento revolucionario. No se dedicó en exclusiva al Mayo del 68 parisino, sino que viajó retratando los cambios de la época por todo el mundo, de Jordania a Washington y de Japón a Vietnam, prestando también una atención especial al movimiento hippie", explica el comisario de la muestra, Juan Carlos Sánchez de Lamadrid.

Las más de cincuenta fotografías que dan forma a Bruno Barbey 68 se completan con un montaje audiovisual de 13 minutos realizado por la esposa de Barbey, Caroline Thienot, donde el propio autor narra la intrahistoria de muchas de las imágenes con el sonido real que captaron las emisoras de radio de la época en las calles de la capital francesa.

La exposición, que se podrá ver hasta el próximo 20 de noviembre, va acompañada de un catálogo trilingüe con casi 200 páginas y más de un centenar de instantáneas, además de un análisis sobre las causas de las revueltas y su incidencia en el contexto español a cargo de Juan Bosco Díaz-Urmeneta y una elegía escrita por el poeta francés Bernard Chambaz a la memoria de Guilles Tautin, el único estudiante que se tiene identificado que muriese durante la represión de París.

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