La erótica y la política duermen en casetas separadas

  • El fenómeno de la trilogía '50 sombras de Grey' arrasa en las librerías convencionales mientras los libros sobre la actualidad social del país se multiplican en las estanterías

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Los críticos hablan despectivamente de la trilogía 50 sombras de Grey como "porno para mamás" mientras que en Puerta Real se habla de la saga de E. L. James como "esos libros de marraneo". Y eso que, pese a todo, los protagonistas se tratan de usted antes de entregarse al frenesí sexual. El caso es que la literatura erótica vive este año un boom en la Feria del Libro de Granada y autoras como Erika Lust o Silvia Day ocupan este año un lugar privilegiado en las estanterías de casetas como la de la librería Babel. Aquí y en el resto de puestos 'generalistas' triunfa también el nuevo de libro de Miguel Ángel Revilla, Nadie es más que nadie, donde el hombre que lleva en su equipaje una lata de anchoas del Cantábrico y unas mudas aprovecha el tirón de su presencia continua en las tertulias de la televisión con su discurso campechano sobre la actual situación política del país. En cambio, escritores como Arturo Pérez-Reverte, que acaba de publicar El tango de la vieja guardia, pierden algo de fuelle respecto a años pasados mientras el Nobel Haruki Murakami arrasa con 1 Q84. Tanto es así que en la librería Picasso tuvieron ayer que ir al almacén para reponer las existencias agotadas del escritor japonés. Aquí, la reciente muerte de José Luis Sampedro ha hecho que muchos lectores busquen sus títulos y novelas como La sonrisa etrusca o La vieja sirena viven una juventud que nunca perdió su autor pese a morir a los 96 años. En cuanto a los autores granadinos, Andrés Cárdenas y César Girón son junto a Antonio Carvajal, reciente Premio Nacional de Poesía, los preferidos de momento por sus paisanos para llevárselos a casa y hacerles un hueco en las estanterías. En otra habitación de la casa acabarán los libros de cocina que según los responsables de Picasso han subido las ventas este año al calor de programas como Pesadilla en la cocina, con el ínclito chef Chicote.

En la caseta que comparten Cuadernos del Vigía y Páginas de Espuma está el editor Miguel Ángel Arcas, que destaca La sombra de Caín, de Alejandro Pedregosa, como uno de los más vendidos junto a Mucha muerte y Manuscrito cuervo, de Max Aub, dos libros que no estaban editados pero que han recuperado su lugar con Cuadernos del Vígía porque "tienen una larga vida". Arcas también destaca Tirar de la cuerda de Fernando Savater y Mañana los amores serán rocas de Isabel Cienfuegos mientras afirma que esperaba vender bastante menos aunque al final "no ha sido tan dramático".

En Zorro Rojo, que hace dos años obtuvo el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial, se apilan libros de una cuidada edición aunque sin caer en el barroquismo de las casetas que muestran facsímiles de libros medievales y biblias que parecen sacados de un torreón de la abadía de El nombre de la Rosa. En Zorro Rojo destaca Recetas de lluvia y azúcar, de Eva Manzano, donde la autora que ya ha vendido más de 10.000 ejemplares muestra cómo cocinar la paciencia, entre otras virtudes. Inmaculada, la dependienta, destaca La peste escarlata de Jack London, como su obra preferida y mientras muestra un ejemplar de La condesa sangrienta, de Alejandra Pizarnik, uno de los más vendidos. Además de clásicos revisados como Los tres lobitos y el cerdito feroz, de Eugene Trivizas, exhibe una colección de libros ilustrados para niños con textos como Oda a una estrella, de Pablo Neruda; Árboles, de Mario Benedetti; El silencio del agua, de José Saramago; o Discurso del oso de Julio Cortázar. Justo al lado, sin desentonar, está El curioso sofá. Una obra pornográfica de Ogdred Weary, de Edward Gorey, donde el erotismo de mesa de camilla de otras obras llega aquí hasta donde quiera la imaginación del lector.

La Feria del Libro de este año es también un fiel espejo de la situación de descontento de una gran parte de la ciudadanía y los libros contestatarios inundan los stands. Las caseta pionera de este movimiento es Atrapasueños, que desde hace cuatro años asalta al paseante con títulos como Refundar la democracia, un libro colectivo coordinado por Joan Bou, o Finanzas alternativas, éticas y morales, de Francisco Bernal. Son 'los folloneros' de la feria y, al igual que el programa de La Sexta, también dan su espacio al Sindicato Andaluz de los Trabajadores (SAT) de Sánchez Gordillo con el libro Manual para luchar contra la reforma laboral. En cuanto a los títulos más vendidos, el responsable de la caseta, Luis Cotarelo, cita Las voces que no callaron, del cantaor granadino Juan Pinilla, y el libro-disco de Lucía Socam con textos de Juan José Téllez. También está A Rafael Alberti, en memoria compartida, que cuenta con textos, entre otros, de Silvio Rodríguez y Javier Egea, un libro de finales de 2012 que se vende en una caseta que sería del gusto del poeta gaditano, que tiene como vecino La crisis del capitalismo de Karl Marx. Pero la portada que más destaca en Atrapasueños es la de Sexual Herria, de la autora vasca Itziar Ziga, una "periodista inadaptada, feminista hereje, diamante en bruto y vedete de extra radio dispuesta a reputificar el País Vasco", según se describe en la contraportada.

En esta línea se posiciona la vecina librería Bakakai, con títulos tan gráficos como Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones, de Iñaki Errazkin. Entre los más vendidos está el clásico Cómo funciona el mundo, de Chomsky, o Anarquismo social o anarquismo personal, de Murray Bookchin, del que sólo quedan dos ejemplares de los veinte con los que la librería comenzó la feria.

También hay casetas envueltas en el misterio como una que vende un solo libro, La clave del momento, una obra firmada con unas iniciales en una caseta negra, con la portada de los libros en negro, dependiente vestido de negro y unos pétalos rojos de rosa diseminados por el stand.

La granadina Almed exhibe títulos de postín como Los protocolos de los sabios de Sodoma y otros ensayos, de Tariq Ali, junto a títulos a los que ya les falta un último capítulo como El caso Malaya. Los elefantes asolaron Marbella, de Miguel Ángel Ordóñez.

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