Las estatuas del Reloj Astronómico de Praga pasan por el taller

  • Las tallas de la muerte, la avaricia, el capricho y la sensualidad retornan en un mes

Las estatuas de la muerte, la avaricia, el capricho y la sensualidad fueron retiradas ayer para su restauración del Reloj Astronómico de la Plaza Vieja de Praga, uno de los lugares más visitados por los turistas en la capital checa.

Todas ellas tiene un dispositivo que les hacen moverse con el repique de las campanas, mientras que la muerte parece incluso sonreír cuando tira de un cordel anunciando el inexorable paso del tiempo. "En tres semanas, un mes como máximo, volverán a su lugar", avanzó el restaurador Jiri Matejicek. El artesano señaló que se trata del mantenimiento periódico de estas estatuas, un trabajo que se acomete cada dos años por las condiciones que afectan a la fachada sur del edificio.

Las condiciones climáticas complicadas, "con mucha radiación ultravioleta, viento fuerte y también bastante humedad", hacen necesarios estos trabajos, afirmó el artesano. A estas imágenes de madera de tilo "no se les da ninguna nueva capa de policromía ni de nada, sino que únicamente se cuida la actual", precisó. Todas ellas tienen un metro de altura y datan de entre 1948 y 1976. Son copias de las originales, que se encuentran restauradas en el depósito del Museo de la Ciudad de Praga.

Tras su rehabilitación le tocará el turno a las otras cuatro de la fila inferior: el filósofo, el arcángel Miguel, el astrónomo y el cronista. El Reloj Astronómico de Praga, diseñado según el sistema geocéntrico del astrónomo Ptolomeo, se instaló en el siglo XV, y la última reconstrucción integral se efectuó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el edificio quedó muy deteriorado.

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