Una explosión de colores inunda el universo pictórico de Lacalle

  • El Centro Rey Chico acoge la primera muestra de la artista vasca, una selección de 16 piezas de gran formato con una geometría irregular que se aleja de la realidad

Una pintura intuitiva llevada por la ilusión y el afán de transportar a un mundo lleno de color es el trabajo de la artista vasca Silbia de López de Lacalle que expone por primera vez y de forma individual en el centro Rey Chico de Granada. La exposición, que se inauguró ayer, reúne tres años de esfuerzo y dedicación hacia un "pasatiempo" que cada vez se está convirtiendo en un aspecto más importante en la vida de la joven. Un total de 16 piezas de gran formato conforman una muestra inundada de tonalidades, contrastes y luces, la característica del lienzo que más conmueve a López de Lacalle.

Sin un título aparente o frases forzadas la joven artista prefiere no otorgarle nombre a "sus niños" para no acotar la imaginación del espectador y dejar fluir sus pensamientos. Capas y más capas, veladuras, gotas y contrastes dan lugar a una paleta de colores, a veces estridente y otras más oscura que sumerge en la alegría y sensibilidad con la que la autora afronta la pintura. Se trata del lenguaje personal y particular que ha configurado y desarrollado a lo largo de sus años de dedicación y estudio en la Facultad de Bellas Artes de Granada.

López de Lacalle, una joven artista que poco a poco descubre el funcionamiento de un oficio, sin una falta de referentes, se vuelca en el estudio cromático para despertar inquietud y sensaciones libres para cada espectador. En su obra, explica, que incluye cierta "geometría irregular que no se asemeja a la realidad". A diferencia de otros artistas, que trasladan a su pintura los elementos que le rodean en su vida cotidiana, no refleja la realidad sino el universo imaginario que deja brotar en sus pinceles.

Configurar al azar formas no preconcebidas, iluminar "huecos", desvelar figuras solidas en un primer plano para dejar entre ver un fondo, y mucho más son algunas de las apreciaciones con las que describe la creadora su forma de trabajar. Un trabajo que ha visto una evolución desde sus inicios. Las tendencias artísticas en sus años de aprendizaje se forjaron con una ausencia del color e influenciada por un uso excesivo de la materia, algo contrario a su personalidad, confiesa, ya que se describe como una persona en la que el color es parte fundamental de su vida, en su casa y su vestimenta. Con el tiempo descubrió que algo fallaba en su pintura y era la elusión de colorido. Comenzó con los solidos y los planos para después hacer brillar sus cuadros con gamas de verdes, naranjas, amarillas, magentas y azules. Provocando en pocas palabras una explosión de color.

Actualmente el gesto, la textura y las grandes pinceladas son las características inevitables en la obra de la artista ya que confiesa gustarle "que se note que ha habido alguién pintando detrás".

López de Lacalle, licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, es alumna de la Facultad de Bellas Artes de Granada y trabaja en el Instituto de Astrofísica de Andalucía.

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