Dos héroes en los Juegos Olímpicos

  • Astérix y Obélix fichan en la nueva entrega a Alain Delon, quien encarna a Julio César

Frédéric Forestier y Thomas Langmann se unen tras la cámara para llevar a la pantalla Astérix en los Juegos Olímpicos, una nueva aventura de los irreductibles galos creados por Uderzo y Goscinny en la que Gérard Depardieu vuelve a repetir como Obélix y Clovis Cornillac debuta como Astérix (en sustitución de Christian Clavier).

A ellos se une un reparto internacional en el que intervienen Santiago Segura, Mónica Cruz (la hermana de Penélope) y el gran fichaje de esta entrega, Alain Delon como Julio César. Una vez más, los galos deben enfrentarse a los romanos, en esta ocasión para ayudar al joven Alafolix, que lucha con el hijo del César por el amor de la bella princesa Irina. Pero la disputa no tendrá lugar en el campo de batalla, sino en el estadio que alberga los Juegos Olímpicos, en el que competirán los dos aspirantes a la mano de la princesa, ayudado, en el caso del galo, además de por los protagonistas, por una pléyade de deportistas que incluye a figuras como Zinedine Zidane, Michael Schumacher o Tony Parker.

De esta forma los dos competirán en los Juegos Olímpicos por la mano de la bella Irina. Una formalidad para los galos: Astérix, Obélix, y Alafólix, cargados de la famosa poción mágica de Panorámix compiten y vuelven a competir e irán pasando todas las pruebas para dar una buena lección a César. Ambos héroes se encaminan a Grecia con la moral muy alta para participar y sobre todo ganar. Pero una vez llegan al estadio todo se complica: el reglamento olímpico prohíbe todo tipo de poción.

Tendrán que medirse a atletas extremadamente preparados sin la magia de Panoramix. Pero sobre todos ellos tendrán que enfrentarse a Brutus tenedor de todas las posibilidades para ganar los Juegos Olímpicos, la mano de la princesa Irina y el mismísimo trono de su padre. La inteligencia de Astérix, la fuerza de Obélix, y la intuición de Idéfix no serán suficientes para subir al fogoso Alafólix a los más alto del podium...

La nueva entrega de las aventuras de Astérix ha llegado al número uno de la lista de filmes más vistos en Francia en su primera semana, con más de tres millones de espectadores, según las cifras hechas públicas ayer por CBO Box-Office.

Las 1.078 salas que han proyectado Astérix y Obélix en los Juegos Olímpicos durante la semana después de su estreno, el 30 de enero, han vendido 3.007.811 entradas, lo que constituye poco menos de un tercio de las ventas necesarias para que el filme sea rentable.

El filme más caro de la historia del cine francés, con un presupuesto de 78 millones de euros, ha tenido un éxito inferior a su precedente, Astérix y Obélix: misión Cleopatra, que una semana después de su estreno en 2002 reunió a 3.685.097 espectadores.

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