Porque llega un tiempo de cambio

  • Niños Mutantes lanzan este martes el disco de su vida. 'Todo es el momento' propone un viaje por los extremos, de lo más agresivo a lo más dulce en trece canciones donde han sacado a la luz su alma

Le han echado cerebro y vísceras, que es la combinación perfecta que siempre debería darse para crear canciones. Han sacado el alma a unas letras más sinceras que nunca y han explorado territorios sonoros por los que antes ni se habían adentrado para dar a luz el disco de su vida, Todo es el momento, que es también "lo mejor que ha hecho hasta ahora Niños Mutantes".

Para este nuevo álbum "había muchas cosas que contar", según explica Juan Alberto Martínez, voz y guitarra de la banda granadina. Concretamente, los cuatro Niños Mutantes tenían por escrito un aluvión de ideas, de emociones y de pensamientos que fueron encontrando salida en las trece canciones más abiertas y variadas que el grupo ha compuesto en todo este tiempo. "Es un disco con texturas muy diferentes y en el que se ven facetas que no tienen nada que ver entre sí. Hemos explotado al máximo los extremos para depurar más el estilo y eliminar todo lo superfluo. El lado agresivo suena en este álbum más agresivo que nunca, pero el lado dulce también suena más dulce".

Habían pasado casi tres años desde que la banda mezcló el último tema de su Colección de singles y, desde entonces, habían dejado un poco aparcadas las nuevas composiciones para centrarse en la aventura de llevar al universo Mutante las canciones de otros que un buen día les marcaron o formaron parte de su vida. Pero a finales del año pasado se metieron de lleno en la grabación de los temas junto a los técnicos de los estudios Producciones Peligrosas en un enorme cortijo de la Alpujarra. El sitio estaba elegido a propósito porque para poder llevar a cabo el experimento que la banda quería se necesitaba espacio, mucho espacio.

"Todo el disco está grabado en directo con cinta analógica ya que el referente que buscábamos era conseguir un sonido como el que tenemos en concierto. La tecnología y los ordenadores ofrecen posibilidades infinitas para corregir los errores, lo que muchas veces lleva a una relajación y laxitud total por parte de los músicos que a veces hace que las canciones pierdan el alma. Nos gustaba mantener en el disco la tensión de los conciertos y no renunciar a las pequeñas imperfecciones y a las cosas que pasan en una décima de segundo y que son irrepetibles, que forman parte de la magia de un grupo", asegura.

Todo es el momento propone en sus canciones un viaje desde los sonidos clásicos con raíces americanas de los sesenta hasta las divagaciones más experimentales. Sapos y culebras, el tema que abre el álbum, ya avisa en su primera frase del lema que inspira todo este trabajo: "Llega el tiempo de cambiar". Se trata, posiblemente, de la canción más 'mutante' de todas, y en la que más fácilmente se dejan ver las referencias a esos Pixies que les marcaron desde sus inicios. Otras, como Arañicas, prefieren los sonidos más experimentales, mientras que No sabes estar bien remite casi obligadamente a The Beatles.

Pero hay mucho más. Ayurveda, por ejemplo, habla de la importancia de vivir en el presente y de la necesidad de actuar "sin el peso del pasado y el futuro", con las palabras más directas y crudas que nunca y envueltas en un sonido que recuerda a los ochenta; en Formentera se prescinde prácticamente de la totalidad de los instrumentos para ganar rotundidad con una base hecha a partir de guitarras y trompetas; y en Te favorece tanto estar callada, el single del álbum, se prefiere invitar a bailar.

Este nuevo disco inaugura la relación de Niños Mutantes con la editorial de EMI, que se ha aliado con Astro Discos para lanzar los próximos trabajos de los granadinos. Con todo, y paradójicamente pese a los momentos de crisis que vive la industria, la banda ha tenido "más apoyo que nunca" para lanzar un proyecto en el que todo el mundo se ha volcado. Fino Oyonarte (Enemigos, Clovis, Los Planetas, Lagartija Nick...) se ha encargado de la producción: "Puede que no sea el que saque un sonido más cristalino, pero capta como nadie la esencia y el alma del grupo". Colaboraciones de músicos con violonchelos, mandolinas, trompetas y sintetizadores completan un trabajo en el que Migue Haro y Nani Castañeda se han implicado más en todo lo referente a la composición y en el que Andrés López ha terminado de dar el "toque mágico a la guitarra" que le faltaba a Niños Mutantes.

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