Música hoy

Las malas compañías son las mejores

  • Joaquín Sabina presenta esta noche en el Palacio de Congresos el disco 'Vinagre y rosas' con las entradas vendidas al poco de salir a la venta para su doble cita con el público de Granada

"Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver", canta Sabina en Peces de ciudad. Pero le llevan la contraria las más de 4.000 personas que esta noche y mañana abarrotarán el Palacio de Congresos. Las malas compañías son las mejores. Lo sabe Joaquín Sabina, que en sus últimos proyectos se ha apoyado en el brazo de Joan Manuel Serrat para la gira Dos pájaros de un tiro y en el hombro de Benjamín Prado para las letras de Vinagre y rosas. Un trabajo que les llevó a Praga a romper su amistad y de camino componer el núcleo del disco. Al final salieron de la experiencia aún más hermanos y con canciones ya casi perfiladas como Viudita de Clicquot, que cantará en el concierto de esta noche junto a temas recién pintados como Tiramisú de limón, Embustera o Vinagre y rosas o Parte meteorológico. Es una novedad respecto a su último concierto en solitario en Granada con nuevo trabajo bajo el brazo. Por entonces presentaba Alivio de luto y estaba de gira Ultramarina. Cantó sus éxitos de siempre y, casi con timidez, cantó dos canciones de su nuevo trabajo, Resumiendo y Dos horas después, que fueron bastante bien aceptadas entre el público. Pero no se atrevió a defender sus nuevas canciones a bombín y espada. Comenzó la actuación con Amo el amor de los marineros, un tema sobre el poema de Pablo Neruda que musicaron Antonio García de Diego y Pancho Varona. Pero pocas novedades más. Esta noche promete cantar buena parte de su Vinagre y rosas. Una manera de demostrar que es un artista en activo, que sigue creando, que no se ha quedado colgado en Calle melancolía.

Y aunque Praga fue el escenario en el que florecieron las rosas en el vinagre, Granada también ha inspirado versos a Joaquín Sabina y Benjamín Prado que están recogidos en el libro A vuelta de correo. El escenario fue un restaurante en el Generalife en el momento de afrontar la 'dolorosa'. Sabina le dedicó el poema Por no gastar la suya: "Oh, pobre Benjamino, qué sorpresa/ pongo al Generalife por testigo/ de que almorzando yo, mi, me contigo/ pagué los platos rotos de Teresa./ Me dejé los royalties de Princesa/en tan obesa suma (...) Y el cabrito más listo se escaquea / de tirar de tarjeta mientras mea/ con mi polla por no gastar la suya". Benjamín Prado le respondió con Esta la pago yo: "Diez amigos comían sin mesura / frente a la Alhambra, en un lugar bonito (...) fui al baño diciendo yo os invito/ ahí va mi Visa y venga esa factura./ Al volver me espantó la dolorosa: /aquello, 900 más el IVA / no era una cuenta, era una lavativa...". Al final todo fue una broma del autor de Y sin embargo.

De aquellos versos vinieron estos lodos. Pero el de Úbeda también traerá a Granada sus 19 días y 500 noches, Qué se llama soledad, Pastillas para no soñar, Y nos dieron las 10 o su Pacto entre caballeros. A estas añadirá canciones que había desterrado de sus últimos directos como Por el bulevar de los sueños rotos. Es otra característica de sus giras, tal y como hizo en su último concierto con Más de cien mentiras. Y aunque lleve años sin cantarlas, el público en seguida las corea al dedillo.

Pero las protagonistas de esta noche son las letras de Vinagre y rosas, con versos como "me compró una tormenta después de robarme el abrigo" (Viudita de Clicquot) o "ya no juego en tu tablero, he roto nuestra baraja, sólo diré que te quiero, si es a punta de navaja" (Embustera). Dicen que los grandes escritores siempre hacen el mismo libro. Los grandes cantantes, cuatro cuartos de lo mismo.

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