Un manifiesto a favor de la emoción

  • Los artífices de la Zaranda y la compañía Nueve de Nueve llevan a escena 'La extinta poética' en el Teatro Alhambra el fin de semana

Por primera vez en 40 años de trayectoria, el dramaturgo Eusebio Calonge y el director de escena Francisco Sánchez trabajan con otra compañía que no es la suya -hablamos de la Zaranda-. El motivo: poner en escena con la compañía aragonesa Nueve de Nueve el bello y lírico montaje La extinta poética, que mañana y pasado aterrizará en el Teatro Alhambra. "La colaboración con ellos surge de manera natural. Gabino Diego y yo pensamos en un espectáculo. Se suma al momento Paco [Sánchez]. Al final, por cosas de agenda, Diego se queda fuera", resume Calonge.

Entre la futilidad de los deseos y tragedias mezquinas de una familia, en su cotidianidad quebrada, reza la sinopsis, un ser desvalido siente el impulso grande, vital, esencial, del arte. El arte es, precisamente, el protagonista absoluto de esta tragicomedia parida a medias por los artífices de la Zaranda, conocida como el Teatro Inestable de Andalucía la Baja. "Aparece una onda de reflexión sobre lo qué es el sentido del arte hoy, o una deducción bastante amarga de cómo entiende el hombre lo que sirve del arte", explica Calonge, que opina que "las personas siempre van a tener la necesidad de aspirar a algo trascendental, bello, para seguir teniendo una mirada elevada, humana; el resto nos sumerge en las necesidades más pedestres". El argumento de La extinta poética, prosigue con ironía Calonge, "nunca ha sido de explicar, pero sí de sentir, de sentir para qué sigue existiendo el arte".

El dramaturgo cita al filósofo alemán Theodor Adorno para seguir reflexionando sobre el montaje teatral: "Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie. Yo me pregunto para qué el hombre, porque después de aquella tremenda decepción de la esperanza en lo humano ahí está la belleza levitando para que señalemos que un mundo sin belleza puede ser no ya un infierno, sino algo verdadera inhumano. Sin belleza esto es un estercolero donde no vamos a levantar nunca los ojos del fango".

La experiencia teatral reúne a artistas escénicos de distintas procedencias, disciplinas y tendencias como las actrices Carmen Barrantes y Laura Gómez-Lacueva (Nueve de Nueve); Rafael Ponce, actor y autor, alma máter de la compañía Esteve y Ponce; e Ingrid Magrinyà, bailarina de recorrido internacional.

La extinta poética propone al espectador "una mirada conmovedora y a la vez terrible sobre la condición humana contemporánea: la sociedad del hiperconsumo de fármacos, la discutible condición de la normalidad, el desprecio por las formas de diversidad y la desvertebración de la familia".

El humor absurdo, elemento distintivo del teatro de la Zaranda, será uno de los motores fundamentales. "Somos andaluces. Somos capaces de medir la intensidad de nuestra tragedia por nuestra risa. El andaluz es alguien que ha sido tan maltratado, desplazado, a lo largo de la historia, que siempre ha sabida contestar la tragedia con la risa", reflexiona Calonge, que opina que La extinta poética "es una obra con la que nos podemos reír, y un manifiesto a favor de la emoción".

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