Una mirada perenne

  • Mariano Maresca recopila en su nueva publicación 'Las cosas que hemos visto' sus artículos de opinión en 'El País' y su reflexión sobre el mundo que le rodea

Las columnas de opinión de los diarios, pese a su naturaleza efímera, a veces pueden ser pequeñas obras de arte que merecen un papel mejor que el desgastado de los periódicos. Hay columnas para recortar y guardar y otras, directamente, para entrar en los libros. Ése es el caso de Mariano Maresca, profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada y columnista del diario El País, en su edición de Andalucía entre 2004 y 2008. Animado por sus amigos, Maresca ha decidido publicar todas las columnas que escribió en su primer año de colaboración con el diario en el libro Las cosas que hemos visto, de la editorial Renacimiento. Inquieta reflexionar que cosas sobre las que se opinó hace siete años continúan siendo vigentes.

"En realidad, yo ni tenía intención ni quería recopilar aquellos artículos en un libro porque consideraba que no tenían interés", comenta Maresca. "La idea surgión de Andrés Soria Olmedo, que me animó a ello. Lo consulté con otros amigos y terminaron convenciéndome".

"He recopilado todos los artículos de opinión que publiqué y, además, lo he hecho por el mismo orden de aparición en el diario", explica el profesor. "Son los artículos que escribí entre 2004 y 2005, porque posteriormente me tuve que dedicar a escribir sobre Canal Sur en torno a cosas más puntuales. Con las primeras que publiqué es con las que me sentía más a gusto".

"Recopilándolas, me he dado cuenta de que hay temas que ocurrieron hace muchos años y que todavía hoy siguen vigentes", señala Maresca. "Hay una sobre el acoso y derribo que se produjo contra Dolores Vázquez por el caso Wanninkof que es una de mis favoritas y es de absoluta actualidad. Da miedo decirlo, pero hay cosas que están siempre ahí. Y es preocupante".

Quizá la clave de ello es que Maresca, en lugar de ofrecer en sus columnas una opinión circunstancial, escrita a bote pronto, aprovecha los acontecimientos cotidianos para observar la vida con más largura, de lejos y así poder penetrar en ella. "Escribía las columnas en media hora", escribe elprofesor en el prólogo, "pero tardaba una semana en decidir de qué iba a hablar". "Creo que, por motivos personales, en esa época tenía una gran capacidad de abstracción. Miraba al fondo de las cosas y elegía temas sutilmente actuales. Más que los temas en sí, lo que me interesaba era el llegar a las cosas".

¿Qué sintió Mariano Maresca al pasar de ávido lector de El País durante casi treinta años a escritor en sus páginas de Opinión? "La verdad es algo que te produce bastante satisfacción. Para mí fue un gustazo cuando Román Orozco, el responsable de la edición de Andalucía, me llamó. Fue un poco atrevimiento de mi parte aceptar. Durante años había leído los artículos de Manuel Vicent o Eduardo Haro Tecglen. Y ahora escribía yo allí. Tuve la suerte de que otros dos amigos escribían también. Luis García Montero lo hacía los sábados y Justo Navarro escribía los domingos. Yo lo hacía los lunes. Me sentía acompañado".

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