'A una muchacha que vi una mañana', el desamor según Javier Margarito

  • El joven poeta gana el XII Certamen Literario de la Universidad de Sevilla con una obra urbana y llena de música con la que cierra su trilogía sobre el amor

El desamor, el punto donde (casi) siempre van a parar las relaciones, es el motor que aviva los poemas de A una muchacha que vi una mañana, la obra con la que el joven poeta jienense Javier Margarito se ha alzado con el primer premio de poesía del XII Certamen Literario de la Universidad de Sevilla.

La obra, con la que Margarito cierra su trilogía Amoralia -compuesta también por Cuadernos de viaje y Cedrones quebrados-, habla de esos momentos en los que se acaba el amor y el protagonista tiene que empezar de nuevo, solo, buscando el amor en sí mismo, que es al fin y al cabo desde donde luego debe empezar todo de nuevo.

Versos urbanos y directos, con referencias constantes a la ciudad, inspirados en las pequeñas cosas que hacen grande a lo cotidiano, con guiños a los autores de la Generación del 27 que tanto admira -"Manuel Altolaguirre por encima de todos", confiesa- y una banda sonora que remite inevitablemente a Jacques Brel y a una canción, Cet air-là, Margarito ha ido construyendo unos poemas robustos y tremendamente evocadores.

"Los momentos de pasión hacen que escribas más, pero las rupturas también. No puede hacerse de forma instantánea, primero hay que asimilar lo sucedido y luego, a partir de ahí, empiezan a surgir los versos... Después viene el momento de ir mezclando emociones y creatividad con ciertos recursos estilísticos, pero la poesía sí que puede llegar a convertirse en una válvula de escape", asegura el poeta, que tras vivir en Jaén, Limoges (Francia) y Almería ha tenido que regresar a Granada, una ciudad con la que vive una "relación de atracción mutua" y que, aunque pueda sonar a tópico, es "tremendamente inspiradora para los poetas".

Un jurado presidido por la directora del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla, Concepción Fernández Martínez, y compuesto por Alfonso García Zurro, Mercedes Comellas Aguirrezábal y Antonio Torres acordó por unanimidad conceder a A una muchacha que vi una mañana el primer premio en la modalidad de poesía, cuya dotación económica asciende a 3.000 euros además de su publicación por el Grupo Santillana dentro de su colección de bolsillo Punto de Lectura. Asimismo, el ganador en la categoría de Teatro ha sido Daniel Blanco por Gente a la que cambia la vida, que en los próximos meses se pondrá en escena a cargo de una compañía de teatro profesional.

Javier Margarito destaca la importancia de que se sigan manteniendo certámenes literarios como el de la Universidad de Sevilla, ya que considera que son "imprescindibles" para "motivar a los autores más jóvenes para que continúen escribiendo". Algo así ha debido suceder en su caso, ya que en las últimas semanas ha iniciado un ciclo poético nuevo en el que, bajo el nombre de Triangulaciones cotidianas, sigo buscando sustento en el universal tema del amor pero tratado en esta ocasión desde un punto de vista más irónico y cínico.

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