El mundo de los sueños, en objetos

  • Roberto Rivas expone en Arrabal y Cía 'Libreto de moradas', una curiosa muestra en la que representa el mundo interior que cada uno lleva dentro de sí

La mejor manera de narrar los sueños, más que contarlos o escribirlos, es representarlos. Es decir, mostrarlos a la visión de los demás tal y como uno los concibió. Ésa parece ser la premisa de la que partió el poeta y creador Roberto Rivas para montar su última exposición, Libreto de moradas, que puede contemplarse en la galería Arrabal y Cía hasta el próximo día 22. A través de 'objetos poemáticos', Rivas expresa todas las emociones de su mundo interior, todos los sueños que lleva dentro. La hermosura del ser.

"Lo que yo intentaba", explica ahora, "era componer en los objetos esas visiones que tenemos dentro y que no acertamos a explicar. Las imágenes sutiles que muchas veces pueden volcarse en un poema he querido volcarlas esta vez en los objetos, porque era imposible escribir esas imágenes en poemas".

Una caja de reloj de mesa, de la que surge una mano de maniquí que sujeta un péndulo, una escalera hacia una bola que representa la luna, una rueda de bicicleta con dos zapatos de niño de madera... Cada uno de las 22 piezas de Libreto de moradas posee una formidable fuerza visual. Y un profundo significado en las sensaciones de su autor.

"La caja de reloj con la mano", explica Rivas, "se llama Hipnosis y con ella hago una reflexión sobre la hipnosis. Siempre interpretamos que la hipnosis viene desde fuera hacia dentro, que algo nos hipnotiza. En esa obra sucede al revés: la hipnosis se produce desde dentro hacia fuera".

Una de las obras que más le gustan a Rivas de su exposición está relacionada con la infancia. Se trata de una rueda de bicicleta con dos zapatos de niño clavados en ella. "¿Quién no jugaba de pequeño con una llanta de bicicleta?", dice. Esa obra es una especie de recuerdo infantil.

Hay obras sorprendentes, como una titulada Elegante, que consiste en un tronco de madera rodeado por un alambre. "Recuerdo que estaba en el monte y me puse a pensar cómo se podría representar la elegancia. Fue cuando vi el tronco de un castaño. Tal vez la gente que hubiera pasado en ese momento por allí habría pensado: que objeto más tosco. Yo, sin embargo, vi en ese tronco lo que era la elegancia".

Muchos de los objetos está relacionados con cierta imaginería que es común a todos. Siempre se ha soñado con barcos sobre las nubes. Rivas decidió representarlos. Tomó algodón y sobre el colocó un barquito de papel pintado. "Y de la nube surgió la lluvia", comenta.

También hay obra de denuncia social y con cierta ironía. Otro de los 'objetos poemáticos' representa un plato de lleno de monedas que una cuchara trata de sacar. Se titula Del plato a la hucha y es una reflexión sobre la riqueza y la pobreza.

Toda la muestra gira, esencialmente, en torno a las percepciones personal, íntimas, que muchas veces son inexpresables. Cada uno que experimenta un sueño, lo experimenta con total intensidad, pero cuando lo cuenta a los demás, a éstos le resulta incomprensible, ininteligible, indiferente. "Y sin embargo, todos soñamos con la misma intensidad", dice Roberto Rivas. "Todos tenemos las mismas vivencias internas. Lo que a mí me interesa es representar las emociones, representar los sueños. Devanar los sueños para construir emociones".

Luego añade: "El mundo existe y está ahí, pero cada uno lo ve desde su propia perspectiva. De igual modo, cada uno vive sus sueños y cada uno experimenta la magia, el misterio, el límite de lo sutil... ¿Qué es más importante, que nos digan que estamos tristes o experimentar la tristeza? ¿Que nos digan que ha pasado una hora o que esa hora sea tan larga para nosotros como un día entero?".

El título de la muestra, Libreto de moradas, tiene también su propia intención. "Las moradas son siempre esos lugares interiores que todos tenemos", comenta. "Y lo llamo libreto porque los libretos son esos objetos en los que anotamos nuestras composiciones, en los que creamos, en los que intentamos poner nuestras emociones y nuestra transmisión afectiva".

Roberto Rivas comenzó a trabajar en sus 'objetos poéticos' en 1990. Alternaba la escritura de poesía con la creación de tales objetos. También se dedicó a realizar poesía visual. "Pero la poesía visual es mas cognoscitiva, apela más a la inteligencia". Todos los 'objetos poéticos' (o 'poemáticos') que se muestran en Arrabal y Cía corresponden a un periodo de creación de entre 2005 y 2009.

En el acto de inauguración, el pasado día 19, Rivas quiso regalar a los asistentes unos 50 'libretos de moradas' personales, con dos poemas suyos. Fue su manera de expresar su interior hacia los otros, de mostrar sus sueños, el mundo que habita en cada uno de nosotros.

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