Al nacer nos exiliamos

Tomás Segovia. Antología poética. Edición, selección y prólogo de Milena Rodríguez. Colección Granada literaria. 2009.

El primer acercamiento a la poesía de Tomás Segovia (Valencia, 1927) hay que hacerlo considerando la condición de exiliado precoz del poeta. Y, sin embargo, un niño que a los 12 años ha de abandonar (por las razones que sean) su país no es estrictamente un exiliado, sino más bien un hijo de exiliados. Nacido, pues, español, pero adoptado por México. Hablemos entonces de un hombre desarraigado quizás, o errante, o desestructurado, siempre desde el punto de vista humano antes que político, histórico o social o literario.

De ahí el tono elegíaco y, al tiempo, el desamparo ontológico de su poesía. Su obra (no sólo la poética, también la ensayística, la narrativa, la dramática, etc.) se aplica a desentrañar los misterios humanos básicos (la memoria, el destino, los anhelos, el amor) para devolvérselos al lector más misteriosos si cabe. Se emplea a ello con la fingida naturalidad del buen artesano del lenguaje, que consigue transmitir altas y hondas reflexiones con una sencillez expositiva digna de un número de prestidigitación. Anécdotas ordinarias, fácilmente reconocibles para quien las lee, que, sin embargo, portan una contenido agrio (por todo cuanto asumen) y dulce (por su exquisita música). Todo, repito, desde la plena conciencia de su intemperie. Sus poemas son, entonces, un largo y placentero viaje hacia el conocimiento: el reconocimiento de uno mismo y su cuerpo como ser vivo, producto de un azar ininteligible, y el conocimiento del mundo exterior en el que se desarrolla su vida, la parcela de tiempo que le tocó vivir. Por eso no basta decir poeta del exilio. Su poesía trasciende eso, quiere que en ella se identifique un mercader italiano del S. XVI, un chino del S. LXVII y tú. Cita la antóloga a Luis García Montero pronunciándose al respecto: "En la poesía de Tomás Segovia el exilio trasciende la anécdota biográfica para convertirse en un sentimiento general sobre la poesía y la existencia humana". De eso se trata.

Con motivo de la reciente entrega del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca, Milena Rodríguez recoge en el libro que presentamos una muestra más que ilustrativa de todas las edades del poeta (desde los 24 hasta la actualidad), acompañada de un breve pero valioso prólogo que servirá a los lectores néofitos para localizar y entender mejor al hispano-mexicano. O a sí mismos. Porque sí, finalmente los poemas han alcanzado el legítimo deseo de su autor: que todos seamos Tomás Segovia.

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