Cuatro mil niños se 'hacen' artistas en la Casa de Lorca

  • El programa 'Poesía para empezar' permitirá hasta el mes de mayo a los escolares granadinos adentrarse en la magia de la música, el teatro, la poesía y la pintura

Una gota de miel caza más moscas que un galón de miel. La máxima de Lincoln parece haber guiado y otorgado el éxito a los organizadores del programa educativo infantil de la Huerta de San Vicente: Poesía para empezar. Más de 30.000 escolares han disfrutado ya, y más de 4.000 niños podrán hacerlo antes de mayo, de la alquimia de conjugar el mágico encanto de unos jardines llenos de memoria histórica y de unos talleres sobre poesía, teatro, música y pintura.

Aunque el programa se desarrollará los miércoles lectivos, el acto de presentación adelantó ayer la actividad a 200 niños de los colegios Medina Elvira de Atarfe y Pío XII de Torrenueva.

La mañana se abrió a las diez y media en la placeta que sirve de antesala a la casa del poeta con un formal acto de presentación y firma del convenio por parte del delegado de Educación, Antonio Lara, el concejal de Cultura y vicepresidente del Patronato de la Huerta de San Vicente, Juan García Montero, y el director de la principal oficina de Caja Madrid -patrocinadora del programa-, Javier Bozalongo.

Pero tan sólo media hora después el espacio se llenó con las risas y las caras de alegría nerviosa de los cien primeros niños que participaban en la primera sesión de este año.

Un guiñol sirvió de prólogo a los talleres didácticos. La adaptación libre de La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón, obra de títeres realizada por Federico García Lorca, Manuel de Falla y Hermenegildo Lanz en 1923, fue la antesala a los grupos de trabajo.

Después, en función del color de las pegatinas que se les habían repartido, los niños se separaron en cuatro grupos de trabajo dispuestos a aprender, y mucho, jugando.

A diferencia de las diez ediciones anteriores, este año los niños no rotarán por los talleres para intensificar así la experiencia aumentando el tiempo de ejercició en un solo arte. También en la jornada de ayer se estrenaron los monitores, que han cambiado este año. Y por los vericuetos de la poesía los fue llevando de la mano del poeta granadino Luis Melgarejo, ganador de los premios Federico García Lorca e Hiperión. Luis Britos, madrileño licenciado en Psicología y con una dilatada experiencia en pedagogía teatral, les enseñó algunos de los trucos de las artes escénicas, como el de los "macarrones teatralizados". El cantante y guitarrista bonaerense Diego Neuman, Premio Extraordinario de Fin de Carrera en sus estudios de su Educación Musical, consiguió que hicieran los coros 'onomatopéyicos' a sus melodías. Y la cordobesa Duha Escudero, licenciada en Bellas Artes, le dejó que pintaran un mural en la propia pared de la Casa de Lorca. Una intensa hora de trabajo en la que los niños aprendieron sobre arte en los cuatro talleres siendo ellos los creadores.

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