Un oasis en el espacio

  • Un detallado estudio sugiere abandonar la idea del Cinturón de Gould como una estructura real, y contemplarlo como una alineación casual provocada por nuestro punto de vista

Un grupo de astrónomos, al que pertenece Emilio J. Alfaro -del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)- ha llevado a cabo un detallado estudio sobre el Cinturón de Gould, un sistema estelar joven con forma de disco cuyos extremos Sur y Norte se localizan en dos grupos estelares bien definidos, el de Orión y Escorpión-Lobo-Centauro, respectivamente. El estudio, publicado en la revista Monthly Notices of the Astronomical Society, muestra que estos dos grupos no proceden de la misma nube de gas y que carecen de una dinámica coherente, condiciones indispensables para formar un sistema único. Los autores del trabajo, sugieren abandonar la idea existente del Cinturón de Gould como una estructura real, y contemplarlo como una alineación casual provocada por nuestro punto de vista. Dicho trabajo, se enmarca dentro del proyecto Consolider-Gtc y responde a los objetivos científicos del programa Estallidos de Formación Estelar.

Las teorías de formación estelar afirman que las estrellas nacen a partir de enormes nubes de gas, cuya contracción y colapso va generando poblaciones estelares como los cúmulos abiertos, que se forman en las zonas más internas y densas de la nube. Si el Cinturón de Gould fuera un sistema estelar coherente debería mostrar una distribución más o menos uniforme de cúmulos abiertos en sus dos regiones dominantes, y los datos afirman lo contrario: mientras que la región de Orión es rica en cúmulos, Escorpión-Lobo-Centauro muestra una densidad casi nula de este tipo de objetos.

Dicha estructura fue descubierto en 1847 desde el hemisferio Sur terrestre por John Herschel, quien lo describió como una banda de anchura similar a la Vía Lácteaformada por las estrellas más brillantes del cielo austral y con una inclinación de veinte grados con respecto a la Galaxia. Durante el siglo XX, se han dedicado numerosos trabajos al análisis de su estructura y movimiento, así como a la construcción de una teoría que explicara su origen. La descripción más aceptada lo define como un disco de gas y estrellas, con un diámetro cercano a los 3.300 años luz y una masa de un millón de soles, y que rota sobre su eje a la vez que se expande. Sin embargo, y a la luz de los recientes resultados, el investigador Emilio J. Alfaro sugiere que se trata de una superconstelación, producto de la tendencia humana a ver un triángulo donde sólo hay tres puntos. "Ya era extraño que una estructura semejante sólo se viera desde el hemisferio Sur, pero ahora sabemos que Orión y Escorpión-Lobo-Centauro constituyen grupos estelares bien diferenciados; así, el Cinturón de Gould es producto de nuestra visión, todavía localista del Universo, y no un sistema real", concluye el astrónomo.

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