La 10 películas que marcaron el año 2011

  • Spielberg, Polanski, Almodóvar o Hazanavicius, las grandes sorpresas.

2011 ha quedado marcado por el regreso a la gran pantalla de un buen puñado de grandes realizadores, de Terrence Malick a Pedro Almodóvar, pasando por Spielberg, Polansky o Santiago Segura, que presentaron sus esperadas películas con la respiración contenida a causa de la crisis económica.

La piel que habito (Pedro Almodóvar). Siempre polémico, y más aclamado fuera que dentro, el oscarizado director español Pedro Almodóvar encaró 2011 con la que, hasta la fecha, parece su película más oscura, un puzzle protagonizado por Elena Anaya y Antonio Banderas, que la prensa ha nominado a los Globos de Oro como mejor cinta de habla no inglesa.

Un dios salvaje (Roman Polansky). Ganador de un Oscar por El pianista (2003), Polansky, de 78 años, optó en 2011 por recrear una historia mil veces vista en teatros de todo el mundo, Un dios salvaje, de Yasmina Reza, y agitarla con las mejores interpretaciones posibles: Jodie Foster, Kate Winslet, Christoph Waltz y John C.Reilly.

Amanecer Parte I (Bill Condon). La saga vampírica Crepúsculo llega a su recta final con esta primera parte de "Amanecer", la más filosófica y retorcida de todas, y la que menos acción plantea.

Tintin (Steven Spielberg). Por enésima vez se intentaba contar en el cine la historia del periodista más intrépido del imaginario europeo y, por fin, alguien conseguía hacerlo creíble: La mezcla Steven Spielberg/Peter Jackson.

The artist (Michel Hazanavicius). La sorpresa cinematográfica del año recrea el cine mudo de los años 20 y conquista al público de medio mundo con su historia de amor y gloria en blanco y negro.

El árbol de la vida (Terrence Malick). El director más escurridizo del cine estadounidense ha vuelto con un filme que consiguió la Palma de Oro en Cannes y que está protagonizado por Brad Pitt y Jessica Chastian, una cinta que ha polarizado a la audiencia entre defensores de su poético retrato de la fe enfrentada a la ley de la naturaleza y detractores de un cine de dispersa narrativa.

Melancolía (Lars von Trier). Las polémicas declaraciones filonazis de Von Trier en Cannes eclipsaron la exquisitez de su último filme, retrato dúctil del estado depresivo enmarcado nada menos que en el Apocalipsis e interpretado por Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg, que se alzó como gran vencedora en los Premios del Cine Europeo

Harry Potter y las reliquias de la muerte Parte II (David Yates). Para desgracia de la industria cinematográfica, la lucrativa saga de Harry Potter ha llegado a su fin con esta segunda parte, que ha sido además la más taquillera de la siete entregas y del año 2011, en la que los estudiantes de Hogwarts llegan ya casi a la edad adulta y en la que vuelve a confluir lo más granado del cine británico para conjurarse a favor o en contra de Voldemort.

Torrente 4 (Santiago Segura). El policía más casposo, escatológico y rentable del cine español, Torrente, volvió en plena crisis con una cuarta entrega en 3D y arregló las siempre escuálidas cifras del cine español con un despliegue de sketches de humor grueso con marca de la casa Santiago Segura, con su desfile de cameos y con un nuevo ayudante: Kiko Rivera.

Midnight in Paris (Woody Allen). El genio neoyorquino, tras unos años algo más rutinarios, ha retomado el pulso de sus propuestas más originales con Midnight in Paris, fábula neuroticorromántica protagonizada por Owen Wilson y Marion Cotillard, atrapados en el eje espacio/tiempo y compartiendo disquisiciones sobre el amor con Ernest Hemingway o Salvador Dalí. El cameo de Carla Bruni redondea uno de los divertimentos más ingeniosos de Woody Allen.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios