Sin remilgos a la hora de hablar

  • José Manuel Lara Bosch convirtió a Planeta en el primer grupo de comunicación y editorial de lengua española, con más de 11.500 trabajadores y 3.200 millones de euros de facturación

José Manuel Lara Bosch estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Barcelona y máster en Esade. Aunque su deseo de juventud era convertirse en urbanista, pronto tuvo que familiarizarse con el negocio familiar que su padre, José Manuel Lara Hernández, forjó a partir de la adquisición de la editorial Tartesos por 200.000 pesetas. Difícilmente podía imaginar entonces que se convertiría sesenta años después en el primer grupo editorial y de comunicación español, con presencia en veinticinco países, más de 11.500 trabajadores y una facturación de más 3.200 millones de euros anuales. Y todo, sin perder su condición de empresa familiar.

La década de los ochenta fue la de la gran expansión del Grupo Planeta en España con la adquisición de numerosos sellos editoriales que ya operaban en el mercado o la creación de otros nuevos como Planeta DeAgostini.

En los noventa José Manuel Lara acometió una remodelación del grupo que supuso un nuevo enfoque estratégico, al diversificar sus negocios hacia los medios de comunicación, los contenidos audiovisuales y la formación. Fruto de ello, el Grupo Planeta adquirió las actividades de formación a distancia de CEAC y Home English, y EAE Business School, la cuarta escuela de negocios de España. Además, se convirtió en accionista de referencia de La Razón y de Antena 3, compañía que no sólo comprendía un canal de televisión en abierto sino también la emisora de radio Onda Cero, y ocho años después, La Sexta. Tras el fallecimiento de su padre, en 2003, José Manuel Lara Bosch asumió la Presidencia de Planeta. Como consecuencia de esa estrategia de diversificación, se aventuró en negocios muy ajenos a sus orígenes, como la fundación de la compañía aérea low cost Vueling, o la inmobiliaria Metrovacesa, de las que saldría años más tarde. Sí permaneció en el accionariado del Banco Sabadell, donde ocupó una vicepresidencia. La estrategia de diversificación de Planeta no cesó. Acabó adquiriendo el 30% de la biotecnológica catalana Plasmia Biotech.

Una de las principales virtudes de José Manuel Lara Bosch fue que no se arrugó al decir lo que pensaba. Tanto en su etapa como presidente del Instituto de Empresa Familiar como en la de líder del Círculo de Economía, una de las organizaciones más prestigiosas del empresariado catalán, alzó su voz en repetidas ocasiones contra el discurso victimista que culpa a Madrid de todos los males allende el Ebro. Desde su punto de vista, el seny no debía ser excusa para que la sociedad catalana no afrontara sus problemas con coraje.

En su día no tuvo reparos en criticar la falta de liderazgo de su amigo Pasqual Maragall. Y tampoco tuvo ningún remilgo para anunciar que trasladaría las sedes de las editoriales en español de Planeta si se consumase la secesión de Cataluña, palabras que cobra especial actualidad ante el adelanto de las elecciones catalanas a septiembre.

Lara, que ha fallecido a los 68 años, dejó traslucir alguna vez que su intención era retirarse después de los 70 años, "edad en la que ser presidente sólo sirve para que te saquen en procesión", dijo. En cambio, sobre el futuro de Planeta no tenía ninguna duda. La compañía afronta su séptima década de vida empresarial consolidada como una de las diez primeras editoriales del mundo.

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