"No hay que salvar la pobreza, sino parar la riqueza avariciosa"

  • Los Ulen reestrenan hoy en el Teatro Alhambra 'Maná, Maná', una metafórica obra sobre las crisis y las desigualdades

No hace falta hurgar en el tiempo para encontrar épocas de crisis. Los Ulen ya hablaron de ella en Maná Maná hace 12 años. Se fijaron en los que la padecen casi siempre, aquéllos para quienes las vacas flacas son continuos animales de compañía. Pepe Quero, Paco Tous y Maite Sandoval vuelven a unirse en el escenario para interpretar a tres mendigos que viven en una chabola bajo un inquietante cartel publicitario que anuncia Los Paraísos del Edén.

-Precisamente ahora la compañía cumple 22 años de trayectoria, ¿por qué han escogido 'Maná, Maná' para celebrarlo?

-Es una obra con una carga tan profunda que no pasa el tiempo por ella. Pensamos que es una de nuestras obras más emblemáticas y Paco, Maite y yo teníamos el deseo de volvernos a encontrar porque en los últimos montajes yo me había encargado de la dirección (Bar de lágrimas o El mundo de los simples). Además, a nivel actoral es un gran gozo interpretar estos papeles de marginados y personajes tan paúperrimos y destrozados por la vida.

-El tema de la crisis viene como anillo al dedo...

-Ha sido algo totalmente casual. Cuando la estrenamos en 1996 teníamos muchas ganas de hablar de la pobreza, la miseria y las grandes desigualdades que hay en este universo. En esta ocasión, justo en los ensayos fue cuando vino el tema crisis, grandes hambrunas, problemas financieros... De nuevo se ha metido la realidad en la ficción. Da la casualidad de que el espectáculo arranca con unos skins que quieren acabar conmigo y ahora juzgan en Barcelona a unos chavales por haber quemado a una mendiga.

-En la obra demuestran que el maná no cae del cielo.

-Es un título muy metafórico. El maná hay que buscarlo.

-¿Qué clase de pobres son?

-Cada uno tiene una peculiaridad: Paco es un pobre 'placentero' que ha decidido entrar en ese mundo porque no consigue otro. Maite está metida en la droga, el alcohol, las separaciones, las despedidas... lo único que le queda es la calle, ella sí vivió antes como una persona aceptada en la sociedad. Lo mío es genético: soy un pobre de alcurnia, toda mi familia ha sido pobre y los hijos que tenga también lo serán. -¿Piensa que es posible parar la pobreza?

-Si el sistema capitalista es un sistema de desigualdades viene muy bien que haya niños de 8 años haciendo Adidas en China cobrando un céntimo a la hora. Si ese sistema se sigue manifestando... cuando hay tantísima desigualdad es porque a algunos les viene muy bien. Pero las leyes deberían prohibir que una persona pueda tener más de cien millones de euros. No hay que buscar salvar la pobreza, lo que hay que hacer es parar la riqueza, la riqueza avarienta, que es la que lo destroza todo. Aquí estamos preocupados por hipotecas pero hay otra gente que está montándose en un cayuco ahora mismo.

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