juan castilla brazales. escritor

"No me siento deudor de ningún título de fantasía"

  • El escritor y arabista sorprende con su segunda novela, esta vez de ficción y género negro

  • Se presenta hoy en el Colegio de Arquitectos

El escritor firma su segunda novela tras el éxito de la primera, La casa de los tulipanes. El escritor firma su segunda novela tras el éxito de la primera, La casa de los tulipanes.

El escritor firma su segunda novela tras el éxito de la primera, La casa de los tulipanes. / g. h.

Juan Castilla Brazales es arabista e investigador de profesión. Acostumbrado a hurgar en la historia, a pormenorizar los detalles y a encadenar hechos pasados, hoy presenta a las 20 horas en el Auditorio del Colegio de Arquitectos su segunda novela titulada Melvia. Entre fantasía y policíaca, esta obra propone sacudir la mentes lectoras gracias a los viajes entre mundos paralelos.

-¿Qué significa Melvia?

-Es el nombre de un mundo imaginario, fantástico, que por una circunstancia especial se cruza con el nuestro.

-Esta es su primera novela de género fantástico.

-Sí, pertenece al género fantástico aunque se mezcla con la novela negra, policíaca y de periodismo de investigación. Habla de dos mundos paralelos -en la portada se puede ver claramente- que se cruzan. Hay un periodista y una fotógrafa que se interesan por el caso de una desaparición. Eso acaba mezclado con Melvia, un mundo alejado de las imágenes de la fantasía -no intervienen magos ni dragones-. Es un mundo como el nuestro pero pertenece a una época pasada.

-Usted es arabista, pero esta vez se ha separado de la novela histórica convencional.

-Sí, esto no tiene nada que ver con la novela histórica. Me suelen decir que en mi caso lo más sencillo hubiera sido escribir una novela de ese género, precisamente por los conocimientos que tengo sobre Al-Andalus, pero he huido precisamente de eso fundamentalmente porque, cuando he tenido ocasión de leer novela histórica de mi especialidad, he visto anacronismos y deslices muy graves, me ha herido los ojos. Por otro lado, creo que siempre me alejo porque pienso que a lo mejor, por el hecho de conocer muy bien la historia, se me iba la mano y atiborraba la novela de información y le quitaba frescura.

-¿Qué supone, en primer lugar, lanzar una nueva novela y, en segundo, una de este género?

-Lanzar una nueva novela significa seguir en el camino de una aventura paralela a mi profesión. Soy arabista y me dedico a la investigación, pero tengo el hobby de la escritura. Para mí es subir un escalón más. En cuanto a la segunda pregunta, creo que elegí este género por los destinatarios de la novela. Está dedicada sobre todo a mi hijo, que en la preadolescencia le gustaba mucho este género. Tuve la osadía de meterme en ello, y no ha salido mal la experiencia.

-Leyendo las primeras líneas se destila cierta aura de magia, sin desvelar más de la cuenta, ¿qué se van a encontrar los lectores?

-Esa primera página persigue dejar en suspense al lector. Si pasa esa página, la primera parte comienza en un hospital con un hombre que están en coma. Eso se va alternando: es todo un proceso de investigación sobre este individuo del que nadie sabe nada, la investigación del periodista norteamericano y al tiempo, el viaje del lector a Melvia.

-Es un libro inaudito, no es una novela de fantasía al uso.

-Llevas razón, no he sido consciente de eso hasta que ya estaba terminando la obra. Es cierto que la gente que ha leído los borradores me han dicho que por sí sola saldría una novela policíaca y otra fantástica. Pero surgió mezclar dos mundos paralelos.

-¿Cree usted en los universos paralelos?

-[Risas] En este caso se trata de demostrar que hay dos mundos paralelos con los mismos odios, rencores y envidias. Y por otro lado, una Melvia paradisíaca e idílica en el que a cualquiera de nosotros nos gustaría refugiarnos.

-¿Con qué mundo se quedaría usted?

-Con la Melvia de la tercera parte. Me iría allí de vacaciones [risas]. En esa parte se describe un lugar donde cualquiera puede transformarse. Puedes hacerlo hasta encontrar tu paz interior. Surgen elementos que te ayudan a crecer interiormente.

-Es una novela dividida en cinco partes, ¿a qué obedece esta separación?

-Las partes están muy bien estructuradas. Tras la primera parte, que cuenta la búsqueda de un hombre, en la segunda y la tercera el lector se sumerge en Melvia y en la cuarta aparecen las luchas de poder, la codicia y la avaricia. La quinta parte cierra la primera, que vuelve a la novela policíaca para resolver los interrogantes.

-¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Habrá una segunda parte de Melvia?

-No lo sé porque la experiencia fue buena mientras la escribí. Mucha gente me ha dicho que la novela está muy abierta. Me daría posibilidades infinitas para hacer muchas más partes. Aunque de momento no tengo esa tentación.

-¿De qué títulos del género se ha nutrido para escribir la novela?

-Si te digo la verdad, he leído bastantes cosas de género fantástico y he visto mucho cine basado en obras, pero diría que de manera consciente no me siento deudor de ningún título de fantasía.

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