El sueño de La Susi y las alas de Pastora

Músicos: Primera parte: La Susi (cante); Manuel de la Luz (guitarra); (palmas). Segunda parte: Pastora Galván (baile); José Valencia y David Lagos (cante); Juan Campallo (guitarra); Bobote (palmas). Lugar: Corral del Carbón. Aforo: lleno. Fecha: martes, 4 de agosto de 2009.

La estela cantaora de La Susi no hay quien se la borre. Su buena voz, flamenca, desgarrada, es para reconocerla. Pero, me temo, que fueron más el ruido que las nueces. Es más la expectación que causa su nombre, sus grabaciones y su trayectoria, que el recital que nos brindó. Quien compartió escenario repetidas veces con Camarón, a pesar de asegurar que se encontraba a gusto, no estuvo a la altura. Sus olvidos e invenciones no tenían razón de ser. La autoridad de su voz por encima de sus compañeros empobreció su actuación. El guitarrista, Manuel de la Luz, iba a remolque. No sé si llegaron a entenderse. Los palmeros, Bobote y Mercedes Amador, sonaron desiguales.

Unos acordes de guitarra introducen la toná. Las seguiriyas son aceleradas, como de baile. En cambio, las malagueñas son pausadas. Se abandolan e intentan acabar con fandangos de Granada. En los tangos demuestra su eminencia festera. Su mejor entrega, sin embargo, es una vidalita, que termina siendo marchenera, la misma que grabara Morente con Sabicas. El punto final lo ponen las bulerías y sus cuplés, que acabaron al pie de escenario con La Susi, en su papel de diva, dando graciosas pataíllas.

Pastora Galván concentra en su persona toda la esencia del baile flamenco quizá desde sus comienzos. Su oficio y entrega son tan exactos que se permite licencias impensables. Lo más llamativo es el vértigo, la velocidad que le imprime a sus composiciones sin perder la compostura, sin perder el compás, sin perder la belleza estética, sin perder ni una horquilla. Aunque lo mismo se para, escucha el cante o baila el silencio como en un apagón. Los momentos radicales, los desplantes de vanguardia extrema, se los debe a su hermano o a la nueva tendencia en que él se mueve.

Las seguiriyas son un compendio, una muestra completa de su fuerza, de su estilo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios