El sueño de ser actor en solo 30 horas

  • La Escuela de Interpretación de Granada, a cargo del actor Salvador Guerrero, ofrece este original curso donde el alumno aprenderá los pilares fundamentales del mundo de la interpretación

El eterno sueño adolescente de ser una gran estrella del mundo de la interpretación ahora está más cerca que nunca con la iniciativa propuesta por la Escuela de Interpretación de Granada a cargo del actor malagueño Salvador Guerrero. El proyecto consiste en un curso intensivo de 30 horas donde el alumno vivirá su primera experiencia como actor.

Este curso intensivo se imparte durante los meses de verano e invierno y pretende introducir de lleno al alumno en el terreno de la representación escénica: "Un actor que haya realizado este curso sabe por dónde tiene que tirar, qué teclas tiene que pulsar para hacer una correcta secuencia o un estreno de teatro", explica Salvador Guerrero. La idea central es ayudar a la persona a descubrir su propia motivación e indicarle hacia dónde dirigir su energía: "En 30 horas explicamos a la persona cómo motivarse, en cualquier momento, y hacer lo mejor posible el papel que encarte. Independientemente de que todos sabemos que una formación adecuada lleva su tiempo", sentencia el actor.

En torno a las técnicas utilizadas, al tratarse de un nivel inicial, este curso se centra en la interpretación moderna bajo el método de Stanislavsky, sistema de actuación que ayuda a los actores a ser dueños de su arte plenamente. El alumno se introduce en el misterioso mundo de los sentidos mediante el cual conseguirá lograr los objetivos inicialmente propuestos: "La interpretación se basa en una gran experiencia sensorial, la cual tenemos todos los seres humanos. Una observación profunda de cómo un actor habla, mira, se sienta y finalmente expresa y realiza el papel que encarna", comenta Guerrero.

Tras su paso por Granada, hace ya seis años, el actor quedó plenamente enamorado de su gente y su forma de amar el teatro. Tal fue la atracción que, pese a numerosas ofertas, decidió instaurar su particular Escuela de Interpretación en la ciudad de la Alhambra: "Aunque no conocía Granada mucho, yo soy malagueño y vivo en Madrid, quise intentarlo. Tuve un poco de miedo ya que era una ciudad para mí desconocida y que no controlaba, pero todo ha salido bien y no me arrepiento de nada". La escuela abarca tanto cursos para formarse en la vertiente teatral como para situarse al frente de la cámara. El malagueño explica que si no controlas alguna de esas dos, el actor está cojo ya que pese a la existencia de un tronco común, no todo lo que vale para el teatro vale para la cámara y viceversa.

Este centro de interpretación pretende crear actores lo más completos posibles, capaces de afrontar cualquier situación que de manera posterior a su formación el mundo escénico les muestre. "Consiste en aprender a interpretar, pero también en el caso de la cámara y de todas las características técnicas que rodean un rodaje. Normalmente en muchas escuelas esto no se realiza", explica Guerrero. El actor pretende aportar su gran experiencia en este insólito mundo artístico y así hacer ver a los alumnos la multitud de miedos e inseguridades que un actor puede sufrir al encenderse los focos y realizar su trabajo. "Hay que ver la capacidad, tener tiempo para ver dónde está el miedo del alumno, su bloqueo. Esto solo te lo puedes permitir en un sitio donde cada uno sea una persona y no un simple alumno más", comenta Salvador Guerrero.

Al margen del intensivo de 30 horas, el centro ofrece numerosas propuestas para la formación en este estilo de arte; como un novedoso curso para hablar en público o sus originales cursos para niños, en los que colaboran los alumnos más veteranos de la escuela. Guerrero explica que realizando su propia formación observó la incapacidad de muchas personas a enfrentarse a un público numeroso: "Cualquier persona que ejerza un cago directivo o quiera defender un proyecto necesita saber transmitir y poder expresarse adecuadamente. Hay quien habla muy bien ante cuatro o cinco personas pero sienten una gran inseguridad frente a un público más numeroso".

Amante eterno de su profesión, Salvador Guerrero no se ve como un simple empresario sino como defensor de la vida artística: "Yo antes que empresario me considero actor. Cuando un artista se introduce en un negocio, una de las dos partes siempre adquiere más control que la otra. Yo en su día aposté por la parte artística porque me gusta este trabajo y creo que esta es la forma más valida para que el actor crezca de verdad". El próximo 29 de septiembre el Teatro Isabel La Católica acogerá la obra de Marivaux El Juego del Amor y del Azar, interpretada por alumnos de la propia escuela y en beneficio de Mujeres Cofrades. Representación teatral con la que en un futuro pretenden salir de gira.

Alumnos consolidados del centro certifican la gran capacidad con la que los cursos son impartidos, destacando el compañerismo y las grandes oportunidades que esta escuela ofrece. Como cada septiembre, la última semana del mes tendrán comienzo los cursos regulares del centro. Jóvenes soñadores recorrerán sus pasillos en busca de la formación que les lleve en un futuro cercano a poder cumplir su ansiado deseo: abrirse hueco en el cada vez más limitado mundo de la interpretación y poder vivir de ello.

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