"El único paraíso que tenemos en la vida es el ahora, el puro presente"

  • El autor presenta esta tarde su último libro, 'Cambio de planes', ganador del Premio Vicente Núñez de Poesía de Córdoba y en el que deja entrever las influencias de la música rock en su obra

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Un viaje a Nicaragua le cambió la vida. Por un lado, contempló las ruinas del movimiento sandinista y se le vino abajo el mito de la revolución. Por el otro, conoció allí a la que hoy es su esposa. Parte de todo eso se encuentra ahora en su último libro de poemas, Cambio de planes, ganador del Premio Vicente Núñez de la Diputación de Córdoba y recién editado por la colección Visor de Poesía. El periodista y poeta Daniel Rodríguez Moya (Granada, 1976) presenta la obra esta tarde de la mano de Juan Carlos Rodríguez.

-¿A qué se debe el título, 'Cambio de planes'?

-Bueno, es un libro que empezó llamándose de muchas otras formas. Escribiéndolo me di cuenta de que en poesía hay muchos cambios de planes, y también de que la poesía tiene muchos paralelismos con la vida. El concepto del libro es el de cambio constante y de que el presente es la única realidad palpable. Cambio de planes comienza con un poema evocando la infancia, pero no como el paraíso perdido, sino como algo desmitificado. Nos pasamos la vida recordando cosas del pasado cuando el único paraíso que tenemos es el ahora, el instante. Un instante, además, en el que debemos estar pendientes de los cambios de planes, como me sucedió a mí. Aunque el 'yo' poético del libro no soy yo, sí hay mucho de mí en él. Un viaje a Nicaragua cambió mi vida. Iba con todos los mitos en mi cabeza sobre la revolución sandinista y al llegar allí me encontré un país en descomposición, me topé con las ruinas revolucionarias. Era un ambiente muy distinto al que imaginaba. Vi a mucha gente que había luchado mucho por aquello y ahora sólo le quedaba casi humo. Algo de eso hay en el libro. No es exactamente derrotista, sino consciente de que hay que cambiar de planes continuamente ante la realidad.

-¿Son los viajes importantes para un poeta?

-Sí, son fundamentales. De vez en cuando son convenientes porque te dan un 'meneo' y te cambian las estructuras rígidas que tienes. Si sólo te ciñes a las cuatro paredes de tu ciudad, al final te enquistas. Podemos tener internet o los medios de comunicación, pero si no estás en los sitios físicamente, si no respiras el aire de los sitios, es como si estuvieras encerrado en casa.

-Algunos de los poemas del libro parecen canciones de rock, pero sin rima... ¿Hay influencias del rock?

-Sí. Yo, de hecho, llegué a la poesía a través del rock, que es la forma artística que más me ha interesado. En el libro hay varias citas de The Doors y de Tom Waits. El rock es la expresión de nuestro siglo. Se habla mucho de la influencia de la poesía en el rock, pero no de la del rock en la poesía. A mí a veces me ha influido en la forma de ver el arte más una canción de The Doors que un libro de Cernuda. Yo creo que hoy son totalmente compatibles la Generación del 27 y los letristas de rock para formarse como poeta.

-De hecho, hay poetas, como García Lorca, que en su día casi eran estrellas de rock...

-Buena, quizá haya demasiada mitificación sobre eso. Sí es cierto que Lorca tenía recibimientos multitudinarios en Buenos Aires, pero hoy no es así. No hay más que ver el nivel de ventas de un disco de rock y compararlo con el de un libro de poemas. Además, los poetas no tenemos groupies. Por otro lado, noto cierta apropiación indebida del rock en el terreno de la poesía. Hace poco leí una antología de Silvia Grijalba sobre letristas de rock españoles a los que trataba casi como poetas y había algunos que ni siquiera eran buenos letristas. En esa antología tampoco incluyó a José Ignacio Lapido, que es uno de los mejores, y no lo digo porque sea de Granada.

-¿Es fácil para un poeta escribir una letra de rock?

-Bueno, las normas son distintas. En la letra de rock hay que hacer mucho uso de la rima, del ritmo. Yo empecé escribiendo letras de rock en el grupo en el que yo tocaba el bajo. No me resultó difícil. La letra de rock obliga a la tiranía de la rima, que es algo imprescindible para que la letra sea recordada. No olvidemos que la rima se utilizó en poesía para ser memorizada en unos tiempos en que no existían los libros.

-¿Es complejo hoy entrar en el 'mercado' de los poetas, publicar libros?

-Es muy fácil publicar el primer libro. Existes miles de concursos y cientos de pequeñas colecciones impulsadas por las distintas Administraciones. Incluso uno se puede pagar una edición. Lo difícil es acceder a las grandes editoriales, las que te permitan estar en el mercado español o en el mercado iberoamericano. Esas editoriales apuesta por autores seguros. La apuesta por los jóvenes se hace únicamente a través de los premios literarios. Es como los discos de rock: uno puede grabar ahora incluso en casa. Lo realmente difícil es mantenerse luego, convertirse en un autor seguro para una editorial.

-¿Por qué hay tanto poeta en Granada?

-Bueno, ya decía José Carlos Rosales que en Granada o eras poeta o te pegabas un tiro. Supongo que es por el ambiente universitario, la influencia de Lorca o la explosión que hubo en los años setenta gracias a la influencia de personas como Juan de Loxa, muy dinamizadoras de la poesía.

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