Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Héroes nacionales

SOMOS un gran país; aquí caben cuarenta millones de españoles y cinco millones de inmigrantes. Decimos pomposamente que tenemos el octavo PIB mundial, o GDP como dicen en inglés: Gross domestic product. Pero no estamos invitados a la cumbre de Washington del día 15, porque aunque tengamos mucho GDP, no somos ni del G-20 ni del G-8. Esto apena mucho al Gobierno. Pero ni el mundo se pierde gran cosa con nuestra ausencia en la cumbre que debe fundar el nuevo sistema económico mundial, ni nosotros perdemos tanto.

Zapatero es el que más lo lamenta, porque se queda sin la foto. Y ahí anda el hombre pidiendo a latinoamericanos o europeos una silla en la cumbre. El presidente del Gobierno ha heredado la afición por hacerse una foto histórica de su antecesor, que corrió raudo y veloz a Las Azores para hacerse con Bush la foto fundacional de la guerra de Iraq. En fin, el heroico precedente no invita a tomárselo muy a pecho.

Este país es tan grande que en él caben algunos indeseables y medios de comunicación de dudosa ética. Seremos grandes en GDP, pero nuestras GTP (Grandes televisiones privadas) andan pequeñas de valores éticos. Telecinco prepara un programa estelar para el próximo viernes, con la más estelar de las presentadoras nacionales, la sin par Ana Rosa Quintana. El espectáculo no es para celebrar la salida del coma de un profesor universitario que reprochó a un energúmeno que estuviese maltratando a su novia y sufrió una dura agresión del bestia. No, el espacio será para mayor loor y gloria de uno de los más famosos delincuentes españoles, Julián Muñoz, un camarero que hizo un gran patrimonio. Los milagros de Marbella. El tal Muñoz está condenado por múltiples delitos y tiene muchos pleitos pendientes, pero ahí está T5 dispuesta a hacerle un héroe y más millonario si cabe: le va a pagar más de 60.000 euros.

La novia del agresor de Jesús Neira cobró todavía más, unos 72.000 euros, por ir a la misma Telecinco a decir que Antonio Puertas no le estaba pegando y que el profesor no tuvo que meterse donde nadie le llamaba. Estos son los héroes nacionales. La maltratada satisfecha y el camarero que le firmaba los convenios a Jesús Gil pueden ir a la televisión a trincar ydecir barbaridades. Nadie se escandaliza, pero nos rasgamos las vestiduras si la Reina se permite contar lo que piensa del mundo que nos rodea. No comparto muchos de los puntos de vista de doña Sofía, pero me parece muy bien que los exprese: ni me sorprende su visión de la vida, ni me molesta lo más mínimo. El portavoz del PP, González Pons, sostiene que la Reina ha ofendido a la mitad de los españoles. No estoy de acuerdo. Pero mientras discutimos, la novia agredida y el munícipe corrupto ofenden impunemente a la totalidad de los españoles. No somos tan grandes.

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