Los aficionados al fútbol saben que cuando un club ratifica a su entrenador lo más probable es que en poco tiempo terminen por destituirlo y coloquen a otro en su lugar. El fútbol tiene esas cosas. En ocasiones pienso que a lo mismo es que los directivos confunden la ratificación con la rectificación.

Por desgracia en otros ámbitos más trascendentes de la actividad política asistimos en los últimos tiempos a continuas ratificaciones y rectificaciones que nos auguran un futuro incierto. Veamos algunos ejemplos.

Esperábamos que las elecciones en cierta comunidad autónoma sirvieran para algo y no hubo excesiva rectificación. Y todas, todas, todas, hasta la saciedad, decisiones que han ido tomando los dirigentes políticos que no respetan la Constitución han sido para ratificarse en su peculiar versión de: "Cuanto más embrollo y lío, mejor para nosotros". Ni una letra de rectificación. Ni siquiera para negar que los españoles somos unos sucios que no nos lavamos. Ellos se ratifican.

Uno que rectifica, pero para ratificarse en lo que ya anunció que haría, es el presidente del país más poderoso del planeta, o al menos eso cree o quiere creerse. Rectifica y dice que ya no le sirve el acuerdo nuclear con Irán. Y tenemos a la medrosa Europa en un sin vivir, y el petróleo disparándose justo antes del periodo de vacaciones. Yo me pregunto si las ofertas de los cruceros y vuelos súper baratos no se nos van a ir al sumidero.

Otro que si se ratifica, en el poder, es el presidente del país que quiso ser el más poderoso del mundo pero que acabo por no ser un país sino quince distintos. Como gran escaparate de lo bueno que es, auguro que lo tendremos muy presente en el mundial de fútbol que se celebrará en el resto más grande de aquella vieja superpotencia. Otros que se ratifican en sus viejas costumbres son los gobiernos israelitas en su empeño de matar palestinos, a más jóvenes mejor. En Italia, mientras tanto, se ratifica la inestabilidad de los gobiernos, y se rectifica la justicia y ahora el político condenado por múltiples malversaciones económicas puede regresar a la acción política. Eso sí, la Juventus gana la liga por séptimo año; eso es ratificar.

Por no generarles más desasosiego, podemos estar tranquilos en España puesto que dicen las encuestas que el 65% de los votantes del PP no quieren que Rajoy se ratifique como candidato en las elecciones próximas. Yo me conformo con que el presidente del Granada CF no rectifique y nos cambie otra vez de entrenador; otro cambio y bajamos de categoría. Vale.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios