Entre líneas

Belén Rico

Una obra, un retraso

U na obra sin retraso de un edificio histórico del centro de la ciudad es como un jardín sin flores. Una restauración sin encontrar unos restos arqueológicos que exijan un estudio y atrasen su ejecución es un proyecto de segunda. Un presupuesto inicial que no se desborde no tiene mérito. Y una rehabilitación que no ocupe titulares, que no la acompañe aunque sea una polémica pequeña, no tiene gracia. Esta lista de axiomas parece cumplirse con absurda rigurosidad en Granada. Y si los futuros arquitectos tendrán que hacer frente a estos corolarios, pueden familiriazarse con la propia obra de su escuela. Cuando la Facultad se trasladó a la Carretera de Málaga se pensó que estaría lista en tres años. Hace ya siete de eso y, cumplidos todos estos preceptos, tiene aún otros tres por delante. Bueno o malo, es todo un ejemplo para sus alumnos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios