Nuevo ultraje de una tumba de la familia víctima de varios incendios

  • La lápida de Gumersindo Molero apareció ayer totalmente destrozada

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Después de tres meses de tranquilidad, la familia Molero, de la localidad de Cogollos de Guadix, sufrió ayer un nuevo ataque contra las tumbas de dos de sus miembros. Durante la madrugada del martes al miércoles y siguendo el mismo patrón que en anteriores ocasiones, el autor o autores de los numerosos ataques que desde el mes de septiembre vienen sufriendo los Molero volvió a actuar, esta vez contra las tumbas de un hermano y un cuñado de Agustín Molero.

La profanación se dirigió especialmente contra la tumba de Gumersindo Molero. Su hijo, también Gumersindo, explicó que la lápida de su padre apareció totalmente destrozada. Esta rama de la familia ya sufrió un ataque hace meses, cuando la vivienda de Gumersindo, colindante a la de la viuda de Agustín, Felina, resultó dañada en un incendio. "Hasta ayer pensábamos que los ataques se dirigían sólo contra la familia de mi tía y que nuestra casa sufrió daños porque estaba al lado de la suya", explicó Gumersindo.

Hasta el momento, la familia ha sufrido casi una decena de ataques contra sus propiedades y el nicho familiar. El primer incencio se produjo el pasado 27 de septiembre contra la vivienda de la viuda de Agustín Molero.

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