Tres ediles del PSOE se van porque prefieren ser de nuevo funcionarios

  • El líder de UPyD, en la misma situación, no renuncia al acta

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Tres concejales del grupo socialista en el Ayuntamiento de Armilla renunciarán a sus actas en la sesión plenaria prevista para mañana. Los tres son funcionarios en la institución municipal y prefieren ejercer esa función porque, ahora que el PSOE ha pasado a la oposición, sus ediles no van a poder estar liberados y el sueldo que percibirán se limitará a una compensación por asistencia a plenos, una cantidad notoriamente inferior a la que ingresarán si regresan a sus antiguos puestos en la administración local.

Los tres ediles que se marchan son Víctor Cid, que ocupó el puesto número dos en la lista; Sergio Baena, que fue el cuarto, y Miguel Mata, noveno. El PSOE logró nueve concejales.

Sus sustitutos, aplicándose lo dispuesto en la ley, serán los tres siguientes en la lista, los números diez (Francisca Fernández), once (David Arenas) y doce (María del Mar Calleja).

Sin embargo, según apuntaron ayer fuentes socialistas, los tres concejales que dejan su acta no son los únicos que trabajan como funcionarios en el Consistorio ahora presidido por el popular Antonio Ayllón. Hay un cuarto, que es Manuel Megías, cabeza de lista de Unión Progreso y Democracia. Y Megías, según los socialistas, no ha anunciado todavía que vaya a renunciar a su acta. Tampoco puede compatibilizar su puesto de concejal con el de empleado del Ayuntamiento; legalmente es incompatible.

Así las cosas, Megías estaría dispuesto a continuar como concejal en la oposición, porque los tres representantes de UPyD apoyaron al candidato del PP en la sesión de investidura pero no están en el equipo de gobierno, tareas que los populares comparten con los independientes de IDEA.

A la vista de lo anterior, las citadas fuentes se preguntan si UPyD sí puede permitirse el lujo de tener a un concejal liberado (con sueldo) en la oposición o si hay gato encerrado.

De hecho, esta circunstancia alimenta su teoría de que detrás del apoyo de UPyD a los populares hubo, como ya denunciaron públicamente, "prebendas y reparto de cargos", no sólo en el Ayuntamiento sino también en la Diputación, que ahora gobernará el PP.

UPyD se saltó sus propias reglas y no apoyó a la lista más votada sino a la segunda, argumentando que el hasta hace poco alcalde socialista, Gerardo Sánchez, estaba imputado. Es cierto, pero por injurias y calumnias supuestamente vertidas antes de que fuera el regidor de Armilla.

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