La historia de Loja a través de sus yacimientos

  • Cincuenta jóvenes participan en el programa del Museo Histórico Municipal dedicado a la arqueología de la ciudad

"El entorno se puede tocar", así se llama la última propuesta del Museo Histórico Municipal de Loja que pretende de una manera cercana y didáctica explicar a los escolares lojeños los secretos más escondidos del patrimonio local.

En esta ocasión están siendo los alumnos de cuarto de ESO del instituto Virgen de la Caridad los que están aprendiendo sobre el terreno más sobre la historia de Loja, y hace tan sólo unos meses fueron los estudiantes del instituto Alfaguara los que participaban en ella. Como explicaba el director del Museo de Loja, Antonio Buendía, "los alumnos están acogiendo bastante bien el programa" aunque sólo sea porque "salen por unas horas de las aulas". Las visitas que hacen enseñan, con un lenguaje más cercano, los descubrimientos realizados en la Alcazaba o el estado actual de las excavaciones arqueológicas del Teatro Cine Imperial. "Son chavales muy inquietos y con un afán terrible por aprender", dice Buendía, pero "no se les puede enseñar todo en una mañana", como quieren algunos, por eso, "lo que pretendemos es introducirles el gusanillo de la arqueología" señala el director del Museo. En total son unos cincuenta alumnos divididos en dos grupos diarios los que cogen las más sofisticadas herramientas para emular a los profesionales y descubrir alguna curiosidad sobre la historia más pasada de Loja.

El taller comienza con una visita guiada al Museo Histórico Municipal de Loja y a las excavaciones de la Alcazaba donde se les explica la importancia de la arqueología y el estado actual de las investigaciones. De igual modo, se les ofrece una charla explicativa sobre las herramientas que se usan y la función que tiene cada una de ellas. En la segunda jornada los alumnos se dirigen al Teatro Cine Imperial, actualmente cerrado al público precisamente por las labores de investigación arqueológica que se están llevando a cabo. En él se conocían los materiales extraídos de su suelo y se proyecta una película sobre la ciudad romana y musulmana de Loja. Continúan, ya en el tercer día, con el dibujo a pie de excavación de las habitaciones y plantas de la alhóndiga encontrada bajo el suelo del Imperial, para continuar con la explicación de la necrópolis y la excavación de tumbas.

Para esta última actividad se cuenta con la presencia de una antropóloga física granadina que enseña a calcular la edad aproximada de un enterramiento, el sexo de los esqueletos encontrados y las enfermedades o problemas físicos que se aprecian. Según Buendía, con este taller los jóvenes comprenden "que el patrimonio se puede tocar" siempre y cuando se haga de la manera correcta. Pero para los verdaderos protagonistas la experiencia está resultando todo un éxito e incluso algunos se decantan por cursar estudios universitarios de arqueología, para "ayudar a descubrir la historia de mi pueblo", dice una de las participantes, que de igual modo invita a los organizadores a continuar con esta actividad en fechas posteriores "pero con más tiempo en cada clase, ya que no se ha podido profundizar lo suficiente en algunas materias que son interesantes".

En este sentido el director del Museo anima los "entusiastas alumnos" a formar parte de la asociación Amigos del Museo que desde hace ya algún tiempo y, de forma desinteresada, ayuda en todos los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo en el municipio lojeño.

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