Los lojeños recuperan su pasado

  • Por su belleza, por su historia y por las notables mejoras que se están llevando a cabo, la Alcazaba y su museo han visto aumentar considerablemente las visitas turísticas en los últimos meses

En la parte más elevada de Loja, precisamente en el barrio que le da nombre, se levanta uno de los principales atractivos turísticos del municipio. Por su belleza y argumentos históricos, la Alcazaba ha aumentado considerablemente las visitas en los últimos meses, gracias, sobre todo, a las mejoras que aún hoy se siguen efectuando. Aunque la época en la que data la ocupación de este monumento militar es muy antigua, es durante la época musulmana cuando toma esplendor y referencia internacional.

Gracias a las recientes investigaciones y a las excavaciones que se están llevando a cabo, se puede afirmar que la Alcazaba fue cementerio de los soldados muertos en la toma cristiana. Lo más interesante de los últimos descubrimientos es que no se trata de una necrópolis habitual, puesto que los enterramientos se hacían fuera de la ciudad y los huesos hallados presentan evidentes signos de violencia.

Algunos de los restos que se están extrayendo de la fortaleza se pueden visitar ahora en el Museo de la Alcazaba, cuya apertura, hace ya más de cuatro años, supuso el reconocimiento definitivo de la larga trayectoria histórica del municipio. No en vano, el Caserón de los Alcaides Cristianos -donde se haya situado el Museo- es testimonio de los 150.000 años de su cultura material. Una forma de recuperar la memoria en 248 metros cuadrados y dos plantas que reúnen desde hachas bifaces del Yacimiento de Calvillo y el Achelense Superior hasta las últimas aportaciones que la historia ha hecho a la ciudad.

El Museo Histórico Municipal de la Alcazaba ya es un punto de visita obligado para los turistas que pasan por el municipio, cuyo interés supera con creces las previsiones iniciales. Pero el Museo Histórico Municipal de la Alcazaba no se quedará en eso, en un mero espacio expositivo, sino que las restauraciones ya prácticamente terminadas en la Torre del Homenaje o el Aljibe o las que están previstas en el Patio de Armas y en la Muralla Norte no harán sino engrandecer su belleza y riqueza patrimonial. Actualmente ya está concluida la segunda fase de su rehabilitación, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Cultura, y la muralla sur y la Torre Ochavada ya se aprecian completamente renovadas.

La restauración de La Alcazaba, y más concretamente de la Torre del Homenaje, es una de las actuaciones que se llevan a cabo gracias al Plan Andaluz de Ciudades Medias. Para esta intervención se cuenta con un presupuesto total de 531.883 euros, de los que 381.000 se han destinado al aspecto material de la obra (el 80% del total lo ha pagado la Junta y, el resto, el Ayuntamiento).

La actuación es de suma importancia porque está permitiendo recuperar otra zona de la primitiva ciudad muy deteriorada y que actualmente apenas es perceptible para lojeños y visitantes. La actuación ha consistido en la demolición y limpieza de los exteriores, en la intervención en la carpintería, la cerrajería, las vidrieras, la estructura, las cubiertas, los elementos de albañilería, los revestimientos, la pintura, la electricidad y la iluminación.

Y, por supuesto, en la restauración de aspectos como los parámetros exteriores, la recuperación de las fábricas con sillares, la renovación del arco, la llave y la inscripción que lucía la fachada del torreón, la mejora y creación de los revestimientos internos del edificios y la recuperación de los muchos elementos decorativos originales que conformaban la fisonomía interna de este espacio patrimonial.

Recientemente se conoció, en una visita de la senadora granadina María Escudero, que la Alcazaba de Loja podría optar a la concesión del 1% cultural que otorga el Gobierno central a la remodelación de infraestructuras turísticas y culturales. Se trata de una oportunidad más para seguir mejorando el elemento patrimonial más significativo de Loja.

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