Los pescadores que habían dejado los barcos vuelven a faenar por la crisis

  • El frenazo de la construcción hace que muchos motrileños que habían decidido emplearse como obreros busquen ahora una salida en el sector pesquero

La situación de decaimiento que desde hace años viene sufriendo el sector pesquero había llevado a numerosos pescadores a abandonar la actividad y buscarse otros caminos en tareas con mayor demanda, como por ejemplo la construcción. Sin embargo, ante la crisis actual, más acentuada todavía en esta parcela, muchos de estos trabajadores pretenden ahora regresar a la pesca y recuperar sus puestos en las escasas embarcaciones que todavía quedan.

Muestra de ello es el elevado número de solicitudes que está recibiendo el Centro de Desarrollo Pesquero de Motril para realizar unos cursos de marinero pescador que se pondrán en marcha próximamente, y que permiten obtener la titulación obligatoria para todo aquel que quiera enrolarse como tripulante subalterno en un barco pesquero. Según este centro, dependiente de la Diputación Provincial, "hay una demanda muy fuerte" y las solicitudes alcanzan aproximadamente las doscientas.

Debido a este importante reclamo se van a realizar dos cursos, que entre ambos permitirán formar a cincuenta personas. El primero comienza el 25 de mayo y el segundo a comienzos de junio, ambos de una semana de duración, y en vista de la cantidad de interesados el centro evalúa la posibilidad de añadir otros a lo largo del año.

"Los demandantes son en su mayoría personas que habían abandonado la actividad pesquera para dedicarse a otras actividades, pero ante la crisis en el sector de la construcción han decidido volver", explica Inmaculada Carrasco, responsable del Centro de Desarrollo Pesquero de Motril. No obstante, añade que "también hay personas que se quieren incorporar desde cero al sector pesquero, algunos por ser familiares de pescadores".

Esto ocurre a pesar de que muchas personas en su día han querido dejar la pesca por cuestiones económicas, ya que además de haberse reducido la flota granadina -que no llega a la treintena sumando barcos arrastreros y de cerco-, la crisis particular que sufre el sector, con precios muy bajos de los productos pesqueros, tiene su correlato en menores ingresos para los tripulantes, que ganan en función de las capturas y las ganancias que genere la embarcación. Esta situación contrasta con la vivida hace pocos años, cuando el trabajo en el sector pesquero "no era atractivo", ya que "es duro y demanda muchas horas", indica Carrasco.

Los cursos son autorizados por el Centro Náutico Pesquero de Almería del IFAPA de la Junta de Andalucía, pues en Granada no existe un centro homologado para ofrecer esta formación. El Centro de Desarrollo Pesquero de Motril colabora entonces ofreciendo sus instalaciones y su estructura administrativa para que puedan desarrollarse en la costa granadina.

Estos cursos para marineros pescadores son la instancia básica que deben sortear según la legislación todas las personas que pretendan trabajar en embarcaciones pesqueras como tripulantes. No obstante, el centro ofrece además los cursos de patrón costero polivalente, que requieren de una formación mucho más exigente que suma más de 600 horas. Al ser tan largo se divide en los módulos de máquinas, comunes y puente, y se suelen realizar durante las paradas biológicas para no afectar la actividad habitual de los trabajadores. Este año son una veintena los alumnos que realizan este curso, y si lo completan obtendrán la titulación que les permita patronear embarcaciones de hasta 24 metros de eslora y hasta 400 kilovatios de potencia.

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