Los vecinos exigen a Cultura que se reanuden las obras de la parroquia

Mes y medio después de haber enviado un escrito al Obispado de Guadix y a la Delegación Provincial de Cultura, solicitando entre otras cosas la continuidad de las obras que se están ejecutando en el templo parroquial (Bien de Interés Cultural del siglo XVI), las seis hermandades de Galera que lo suscribieron no han recibido respuesta alguna. Se sienten "ninguneadas" por ambos organismos.

Pese a ello, se sabe que miembros de la referida Delegación se han desplazado en fechas posteriores a este escrito a la localidad y han manifestado, aunque de manera indirecta, que ninguna de las peticiones solicitadas en este documento se va a conceder.

En el escrito, además de pedir la continuidad de las obras hasta su completa finalización, se reclamaba la conservación del único almacén de que dispone la parroquia.

La falta de información clara a los vecinos por parte de los responsables de la obra ha disparado los rumores entre los vecinos, lo que está creando un evidente malestar. Dichos rumores apuntan a que las obras concluirán, pero no la restauración total del edificio, y que los trabajos tardarán años en reanudarse.

En estos días se cumple un año del inicio de la intervención en la cubierta, una obra ya concluida y a la que las hermandades no ponen ninguna pega. Reconocen, de hecho, que está "magníficamente ejecutada". Sin embargo, en ese periodo de tiempo, durante el cual el templo ha servido de almacén de materiales, ha soportado el peso de enorme andamios montados sobre su pavimento y la humedad que padecía antes de la intervención parece haberse incrementado, reventando aún más algunos de sus muros. Se ha alcanzado tal grado de deterioro que es imposible utilizarlo como templo tras un "lavado de cara", como sugería en su visita de primeros de mayo pasado la directora general de Bienes Culturales.

A consecuencia de ello, y teniendo en cuenta la elevada media de edad de la población, se ha comprobado que el número de asistentes a los actos religiosos ha disminuido considerablemente por la incomodidad que supone desplazarse al lugar donde ahora tienen lugar estas celebraciones, máxime en el invierno.

Los firmantes del anterior escrito denunciaban igualmente el peligro de perder las pinturas que decoran una cripta redescubierta hace pocos años, gravemente afectadas por la humedad. Si se dilata su restauración, dicen los vecinos, desaparecerán en un corto periodo de tiempo. Y se trata de pinturas del siglo XVIII muy poco corrientes y de gran valor histórico y artístico.

Molestos por esta situación, los vecinos están dispuestos a pedir explicaciones sobre las características del proyecto y sobre sus periodos de ejecución mediante la recogida de firmas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios