'Yes, you can' (Sí, tú puedes)

  • La Escuela de Pacientes de la Consejería de Salud trata de desmitificar algunas leyendas urbanas que han crecido en torno al asma y aporta algunos consejos esenciales para controlar las crisis

NO vamos a hablar de Obama, ni de los 100 días del nuevo gobierno americano, ni es el título de un cursillo de asertividad y autoayuda.

Sí, tu puedes, es la respuesta que desde la Escuela de Pacientes de la Consejería de Salud estamos dando a pacientes con asma infantil con el fin de ayudarles y que ellos y ellas puedan ayudar a otros pacientes. Con ello, podrán contestar a algunas preguntas como: ¿que se necesita para tener controlada tu asma? ¿cómo actuar ante una crisis de asma? ¿cómo actúa tu medicación del asma?. Y habiendo sido el día Mundial del Asma el 5 de mayo, esta semana hemos hecho talleres con pacientes y hemos puesto en marcha el espacio web de asma de la escuela de pacientes para ayudar a que los adolescentes puedan controlar mejor su asma.

Nos gustaría desmitificar algunas leyendas urbanas en torno al asma: hay quien dice que es hereditaria, si las personas asmáticas se vuelven adictas a su medicación, si afecta el crecimiento. Y la realidad es que en niños con asma bien controlada es difícil que el asma influya en el crecimiento; que los inhaladores son medicamentos eficaces y seguros; que el asma se puede controlar, pero hay que seguir un plan; y que hay que evitar aquello que provoca tener asma y tratar los síntomas para llevar una vida activa.

El asma es una enfermedad pulmonar que hace que se respire mal. Los síntomas del asma pueden variar. A veces no se tiene ningún síntoma durante un tiempo, otras veces los síntomas son más frecuentes y producen molestias, en otras ocasiones, son más fuertes y a veces son tan leves que se confunden con un resfriado. Los síntomas más comunes son tos sobre todo por la noche, pitidos (sibilancias), dificultad para respirar, opresión de pecho y respiraciones muy cortas y cada vez más rápidas. En el asma, los bronquios se encuentran inflamados, se vuelven más gruesos y son muy sensibles a los cambios ambientales, ante los que responden estrechándose, apareciendo entonces los síntomas y las crisis de asma.

¿Qué se puede hacer? Primero, es importante aprender a dormir el asma y a no despertarla, porque aunque uno se sienta bien, sigue teniendo asma, lo que ocurre es que se ha quedadodormida, bien con el tratamiento o bien porque han desaparecido o disminuido los factores que lo despiertan. Por tanto, es importante aprender a dormir el asma y a no despertarla y para ello existen cinco pasos para mejorar el control del asma:

1. Pedir al médico un tratamiento personalizado por escrito para el control del asma. El asma no es igual para todas la personas, y no se manifiesta con los mismos síntomas ni la misma intensidad en todas las personas.

2. Tomar los medicamentos prescritos por el médico, que son de dos clases: los que alivian los síntomas de asma cuando se presentan y los que consiguen dejar dormido el asma, es decir los que controlan el asma.

3. Evitar los factores que pueden desencadenar las crisis de asma, ya que influyen de manera decisiva en la presentación del asma y en sus síntomas más graves: la crisis de asma. Por eso el médico debe recordarle a los pacientes los desencadenantes y los pacientes deben aprendérselos, así como la manera de evitarlos. Así, probablemente se necesitan menos medicinas y seguro que se tendrán menos problemas con el asma.

4. Aprender a reconocer los síntomas de la crisis asmática. Puede ocurrir que, a pesar de hacer todo lo anterior, un día se presente una crisis de asma. Por eso es importante saber cuáles son los síntomas. Aprende a reconocer los signos que indican el empeoramiento del asma, como el incremento de la tos, la opresión en el pecho, los pitos o silbidos, la dificultad para respirar, los despertares nocturnos debido al asma o el descenso del valor de flujo espiratorio máximo. Anotar las horas del día en las que los síntomas tienden a empeorar.

5. Conocer lo que se debe hacer en caso de una crisis, al no responder bien al tratamiento, hay que acudir a un centro de salud u hospital. Es importante no infravalorar nunca la gravedad de un ataque de asma y al mismo tiempo, tener siempre a mano las recomendaciones escritas del médico/a para el caso de tener una crisis, y cuando se presente, tratar de mantener la calma y seguir sus instrucciones.

Es evidente que con todos estos consejos "Tú puedes controlar tu asma". You can. Y la escuela de pacientes está para ayudar a ello.

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