Los expertos apuntan al corazón para evitar hasta un millón de ictus

  • Varios grupos de cardiólogos apuestan por tratar a tiempo el tipo de arritmia más frecuente, la fibrilación auricular, para prevenir los accidentes cerebrovasculares

Corregir a tiempo anomalías del ritmo cardiaco para prevenir ictus (infartos y hemorragias cerebrales), un grave problema de salud y primera causa de muerte en la población femenina andaluza. Es una de las estrategias médicas defendidas en el Congreso Europeo del Corazón, celebrado en Estocolmo, donde varios grupos de expertos coincidieron al vincular la fibrilación auricular -la alteración del ritmo cardiaco más frecuente- con un alto riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, cuyas secuelas son muy incapacitantes y pueden tener un desenlace fatal.

Tres millones de personas sufren al año un ictus en el ámbito mundial, lo que se traduce en un ataque cerebrovascular cada 12 segundos. El incremento de la incidencia de esta patología debido, entre otros factores, al progresivo envejecimiento de la población convierte al ictus en un desafío para la sanidad pública. En el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, cada año en torno a mil personas acuden a Urgencias por un ictus isquémico. El cuadro clínico del ictus es claro: cefalea muy brusca que puede llegar a la pérdida de conciencia o alteraciones neurológicas (pérdida de visión y dificultad para hablar, entre otras). El 80% de los casos son ictus isquémicos (infarto cerebral) y el 20% restante son hemorrágicos (derrame cerebral). Son varios los factores de riesgo de sufrir un ictus (edad avanzada, diabetes, problemas de corazón, tabaquismo y colesterol alto, entre otros). Se estima que las personas que sufren fibrilación auricular tienen una probabilidad cinco veces mayor de sufrir un ictus. Los infartos y las hemorragias cerebrales causadas por el ritmo anómalo del corazón suelen ser más graves y tienen más impacto en la calidad de vida del enfermo.

Según los estudios de Roberto Ferrari, presidente de la Sociedad Europea de Cardiología y catedrático de esta especialidad en la Universidad de Ferrara (Italia), los ictus causados por fibrilación auricular requieren diez días más de ingreso hospitalario frente a los ataques cerebrales causados por otros problemas. Cuando los latidos del corazón son irregulares (demasiado rápidos o lentos) la sangre no llega correctamente al cerebro lo que puede provocar daños irreparables en las neuronas. Según explicó el doctor Ferrari en Estocolmo, el tratamiento adecuado de la fibrilación auricular permitiría reducir los ictus. Tres de cada cuatro ataques cerebrales relacionados con la fibrilación auricular pueden prevenirse cuando se detectan los fallos del corazón de manera precoz.

En la lucha para diseñar nuevas terapias contra estos graves problemas de salud, la firma farmacéutica Boehringer Ingelheim ha lanzado una campaña de concienciación bajo el lema 1 Misión: 1 Millón-Directos al corazón del ictus que, entre otras iniciativas, incluye un concurso de proyectos de investigación. En total, serán 32 los proyectos seleccionados y financiados con un millón de euros.

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