La resistencia a los antibióticos es un problema de salud pública en España

  • Los especialistas señalan el valor del trabajo en el laboratorio del microbiólogo y la implicación clínica del infectólogo para la disminución de los riesgos de infección

España se encuentra entre los estados europeos con mayor consumo de antibióticos por habitante y mayores problemas de resistencia de las bacterias a los mismos. Según indica la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), en el marco de su XIII Congreso que se celebra del 3 al 5 de junio en Sevilla, el uso inadecuado de los antibióticos repercute en que sean menos eficaces y, en consecuencia, aparezcan infecciones por microorganismos multiresistentes generando un problema de salud pública. "Una coyuntura que afecta a todos los estamentos, desde el ministro de sanidad hasta el ciudadano de a pié", apunta el doctor Álvaro Pascual, presidente del congreso. Y es que entre las repercusiones de la resistencia a los antibióticos y diseminación de las mismas está "el aumento de la morbitalidad y el gasto farmacéutico", explica Pascual.

Según Jesús Rodriguez, doctor de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico Universitario Virgen Macarena, Sevilla, "atajar el problema requiere un abordaje complejo y multidisciplinar con varias líneas de actuación". Entre ellas, está el conocimiento precioso de mecanismos de resistencia y su detección en el laboratorio por parte de los microbiólogos, así como la implicación clínica de los infectólogos para el uso adecuado de los antibióticos. En este sentido, la doctora Concepción Gimeno, presidenta de la Seimc, lamenta que "en España no está reconocida la formación médica especializada en enfermedades infecciosas a diferencia del resto de países europeos donde sí lo está. Esto parece una contradicción puesto que sí existen 81 unidades de asistencia específica sobre éstas en nuestro país".

Además, entre las medidas de control que disminuyan los porcentajes de resistencia microbiana el doctor Rodriguez defiende que "no hay que tener prejuicios y ampliar la investigación a campos como la ganadería o la alimentación". La cadena que pondría en relación las infecciones entre el ser humano y el resto de animales exigirá del trabajo conjunto entre "médicos, veterinarios, incluso profesionales de las ciencias sociales", argumenta.

Aunque la resistencia a los antibióticos es hoy en día un fenómeno universal, según estudios efectuados por las redes de vigilancia europeas, en Europa hay diferencias notables. Así, el riesgo de infección es mucho mayor en países mediterráneos como España, Francia y Grecia. Mientras que en Suecia la tasa de resistencia a un grupo de antibióticos empleados en el tratamiento de enfermedades respiratorias como la neumonía neumocócia es sólo del 2%, en España asciende al 22%. Lo mismo ocurre para las infecciones sanguíneas y urinarias por escherichia coli cuya resistencia en España es del 30% frente al 10% de Noruega e Islandia.

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