Tercera jornada a resguardo

  • La hermandad de la Alhambra decidió suspender su estación de penitencia dada la lluvia que caía sobre la ciudad desde el mediodía y la previsión de continuidad que daban los radares meteorológicos

Tercer día de desastre. Desde el Miércoles Santo, en el que pudieron realizar su estación de penitencia todas las cofradías del día, la Semana Santa ha tenido un único protagonista: la lluvia. Tras un jueves y un viernes pasados por agua, ayer la jornada tuvo el mismo destino, la suspensión.

La hermandad de Santa María de las Angustias de la Alhambra Coronada, con las previsiones de lluvia recibidas desde distintas fuentes y radares meteorológicos, decidió con antelación suspender su estación de penitencia. Aunque se produjo un último cabildo de oficiales más cerca de su salida, la junta de gobierno y el diputado mayor de gobierno de la hermandad lo tenían claro: la suspensión era la única opción teniendo en cuenta la lluvia que caía desde el mediodía y las previsiones de más chubascos durante toda la tarde.

Ante esta situación, el hermano mayor de la corporación, Antonio Olivares, comunicó en la interior del templo a los hermanos la decisión y que se iba a sustituir la estación de penitencia por un rezo interno en su parroquia, tras lo que se abrieron las puertas para que los cientos de personas que se congregan cada año en el recinto de la Alhambra para ver la salida de la corporación pudieran ver de cerca la imagen y el característico paso de la hermandad.

Con esta situación, el agua dejó a Granada sin Sábado Santo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios