"Cuando se acabe el Metro estudiaremos el paso por Alhóndiga"

  • El presidente relata cómo vive el Domingo de Ramos y el resto de la semana tras un año de intenso trabajo

En su teléfono móvil suena la marcha Esperanza de Triana Coronada, que se la han puesto sus hijos como tono. Entre risas reconoce que aunque parezca que no le pega y que va más con su imagen alguna composición más seria, es porque "las apariencias engañan". Antonio Martín lleva trabajando todo un año y de forma vertiginosa durante la Cuaresma para que hoy todo salga bien. En los últimos días le han preocupado demasiado las previsiones meteorológicas, aunque asegura que "si un cofrade de verdad vive y disfruta todo el año su cofradía, a lo mejor ese día lo vería de una manera distinta" si por la lluvia hay que suspender la salida, algo habitual en los últimos años.

El Domingo de Ramos comienza para él temprano. "Me levanto y por la mañana acudo a la procesión de Palmas de San Pedro. Cuando termina, voy corriendo a casa a comer para después ir a recoger al señor arzobispo al palacio y acompañarlo hasta el Perpetuo Socorro". La comida no es especial, no elige menú diferente, "lo que me ponen", pero este año tendrá que ser más rápida porque a las 15:30 horas le espera el arzobispo, Francisco Javier Martínez. "Solemos comentar cómo va a ir la semana y él se va parando con todo el que se encuentra y saludando hasta llegar a la salida de la Borriquilla, que este año se adelanta a las cuatro".

Cuando termina de salir la primera del día, "volvemos a acompañar al arzobispo y después nos reunimos la junta de gobierno de la Federación en la Plaza de las Pasiegas para dar las últimas instrucciones y desde allí ir cada uno al lugar que le corresponde en Ganivet o allí en Pasiegas", explica el presidente, que no deja de atender llamadas en la sede de la Federación, donde lo mismo entrega los libros de horarios como enseña el recinto a un grupo de Erasmus o recibe las llamadas para la designación de los palcos que se han ganado en Pasiegas con la nueva disposición de las tribunas.

Él estará durante toda la semana en la tribuna de Ganivet. "Después de que pase la última me gusta ir a Pasiegas para que me informen de cómo ha ido el día y si ha habido alguna incidencia, que no suele ocurrir". Con ese ritmo, después no le quedan ni tiempo ni casi fuerzas para irse de regresos. "Además, al día siguiente hay que levantarse también temprano" y la semana es muy larga.

Eso si, lo que no se pierde -o intenta- es el traslado del Cristo de la Misericordia, de la hermandad del Silencio, hasta San Pedro, una costumbre que hereda de su etapa de hermano mayor de los Dolores. Además, el Lunes Santo es obligado también para él hacer estación de penitencia con su cofradía de los Dolores, a la que sigue estando muy vinculado.

Sólo descansa en verano, "cuando apago el móvil y no quiero saber nada. Me voy a Calahonda", explica. El resto del año su actividad y pensamiento está en las cofradías.

Si el año pasado la gran novedad fue el cambio de la tribuna oficial a la calle Ganivet, todo un éxito que ha gustado a los abonados a los palcos -que han renovado todos su sitio- y a las cofradías, este año los ojos del presidente estarán puestos, sobre todo los primeros días, en la tribuna de Pasiegas. "Tenía en mente desde hace tiempo cambiar la disposición de la tribuna porque no me gustaba el giro que tenían que dar a la derecha las hermandades al entrar desde Marqués de Gerona a las Pasiegas y el espacio muerto que quedaba sin usar en la zona de la tribuna de suelo, así que empezamos a hablar el año pasado con la empresa Hermanos Aguilera y por fin se ha modificado la estructura de la plaza. Ahora el pasillo de entrada se ha reducido y se hace siguiendo la recta de la calle, por lo que se acerca la tribuna de las gradas de la derecha y también se hace en línea recta al pasillo la zona de palcos de suelo. Una vez subida la rampa, la variación para entrar en Catedral ya es mínima", relata el presidente, al que también le quedan proyectos nuevos. "Cuando acaben las obras del Metro queremos estudiar la ampliación de la carrera por Alhóndiga, pero el Ayuntamiento nos ha pedido que esperemos a las obras porque para ellos ahora es primordial el eje Puerta Real, Hotel Victoria-Recogidas para transporte público, taxis y emergencias, además hay un par de aparcamientos públicos que entorpeceríamos. También habría que reordenar el paso de las cofradías que van por ejemplo para el Zaidín, por lo que no es algo de hoy para mañana, las cosas se llevan su tiempo.

Este año sí se han cambiado los horarios, que se adelantan "porque coincidíamos con las hermandades en que andan un poco lentas, por lo que con los cambios esperamos animar su paso".

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