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Abrazo de eterna gratitud

  • Martí vuelve a Nervión cargado de una "ilusión tremenda" · "El Sevilla me lo ha dado todo, fue una familia para mí", dice

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En 2008 tuvo que hacer las maletas por dos veces. La primera, en enero, camino de la Real Sociedad; la segunda, en julio, para volver a su origen, Mallorca, y abandonar definitivamente la que, según él mismo, fue una auténtica familia. Estuvo cuatro años y medio defendiendo la camiseta del Sevilla, con una enorme profesionalidad y algo más: mucho carácter, voz de mando en el vestuario, incluido el brazalete de capitán, y unas prestaciones muy polivalentes que alguna vez han echado de menos desde su marcha del Sevilla. El sábado, en una fecha que califica de especial por ser 10 de mayo y coincidir con la final de Eindhoven, vuelve a Nervión por primera vez.

Martí cuenta las horas hasta un reencuentro que incluso llega a temer. "No he querido ni pensar en ello; a medida que se acerquen las horas lo voy a pasar mal, viví muchos momentos muy emotivos, difíciles de olvidar. Por todo lo que me va a recordar, quiero dejar pasar los días y disfrutar del momento". "No quiero recibir nada -contesta cuando se le pregunta si espera un recibimiento especial-, soy yo el que tiene que dar las gracias a Sevilla, a la afición y al club".

Por todo lo que vivió en Sevilla, incluidos los cinco títulos de la etapa más exitosa del club, a Martí le entra un cosquilleo cuando habla de su regreso: "Vuelvo con una ilusión tremenda. Tengo muchísimos recuerdos, casi todos muy gratificantes, a excepción de la muerte de Antonio, y estoy orgullosísimo de volver. Lo hago con la intención de devolver todo el cariño y el ánimo que me han dado allí en cuatro años y medio. Quiero dar las gracias por cómo me han tratado allí". ¿Y a qué se debe tanta gratitud en un jugador que aportó muchísimo en el mejor Sevilla de la historia? "El Sevilla me lo ha dado todo en cuanto a prestigio, en cuanto a fútbol no puedo pedir más al Sevilla, al sevillismo, a los entrenadores, a los directivos y a los compañeros que he tenido allí. Llego con las ganas de poder dar un abrazo a todos los compañeros, a toda la gente del club, a toda la gente de la familia sevillista, porque allí me han tratado como un hijo. Me abrieron los brazos y quiero dar las gracias". Nada de reivindicación. "Me encontré una verdadera familia y es inolvidable, mi hijo nació allí. La ciudad me ha tratado de maravilla y estoy orgulloso".

De tantas cosas que va a vivir, la que más le inquieta es ese minuto 16 en que se recuerda en Nervión al que fue algo más que un amigo para él, Puerta: "Es un minuto suyo. Lo vamos a recordar siempre, hay que vivirlo y hay que estar ahí. No es un momento bonito, los que estábamos más cerca de él lo recordamos todos los días. Es algo inevitable que no podremos olvidar nunca, por lo que nos dio, por lo que nos dará. Nos cuesta hablar de él, nos hace daño".

Dejando a un lado la dura nostalgia del amigo caído, Martí analiza con qué intenciones llega a Nervión un Mallorca que parecía desahuciado en invierno: "Estamos muy orgullosos de la segunda vuelta que hemos hecho. En la primera sumamos 14 puntos, pero nos sabíamos capaces de lograr lo que nos habíamos planteado, llegar salvados antes de jugar con los cuatro grandes. Sabíamos que había potencial suficiente para estar de la mitad de la tabla hacia arriba. Las cosas no empezaron bien. Pero hemos estado todos muy comprometidos y tras el Madrid y el Barcelona somos el mejor de la segunda vuelta, con 31 puntos de 45. El equipo nunca perdió la tranquilidad ni la cordura". Pero, ¿habrá algún tipo de distensión que beneficie al Sevilla? "Tenemos una cosa muy clara, que no se nos escape el noveno puesto, por temas contractuales y de primas. El equipo quiere disfrutar y saber que ante los cuatros grandes podemos hacer buenos partidos. Y con esa idea vamos. Una vez que te quitas la presión, a veces no compites al cien por ciento, pero queremos hacer buen fútbol y que la gente vea que los jugadores del Mallorca son de calidad".

Otra cuestión deportiva. ¿Cómo se ve el eterno debate sobre Jiménez? "Mucha gente me ha preguntado eso. El Sevilla está en números de ganar un título en una campaña normal. Si no fuera por el campañón del Barcelona y por lo que ha hecho el Madrid, el Sevilla estaría en números de ganar la Liga, igual que nosotros hace dos años, cuando en Mallorca nos jugamos la Liga. Pero la gente quiere más. Tan cerca como teníamos la final de Copa, le hubiese gustado disputarla, y no haber caído tan pronto en la UEFA, pero no siempre se puede ganar y la gente se ha acostumbrado a ganar". Pero, aun ganando, se ha cuestionado a Jiménez: "Está condicionado por los cinco títulos, pero el trabajo de Manolo es indiscutible. Su trabajo, con números de pelear la Liga, es más que válido, y lo seguirá siendo". Como se ve, no caben rencillas en un Martí ansioso de gratitud.

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