Francia, la esperanza del mercado

  • El Sevilla no pierde la fe en acomodar en la Ligue 1 a excedentes como Romaric, Escudé o Spahic, así como fichar sin gran dispendio. El objetivo, un medio centro.

Como todos los veranos, la necesidad de aligerar peso en la plantilla preside una de las tareas que más tiempo y gestiones ocupa en los miembros de la dirección deportiva. Este año, aunque en la pasada temporada ya se produjo una importante operación de desembarco, se añade la dificultad de tener que reducir considerablemente el presupuesto y, por consiguiente, la carga salarial de un plantel que no competirá en torneos europeos.

Hay futbolistas en la mente de todos cuyassalidasserían un alivio para el club, tanto en materia económica por sueldo y años de contrato como deportiva, aunque no será nada fácil. Pero el Sevilla siempre tuvo especial confianza en el mercado francés y no sólo en una dirección sino en dos. La Ligue 1 supone un mercado atractivo para incorporar futbolistas interesantes, con mucha base física por la influencia colonial en África y con una media salarial asequible.

El Sevilla necesita buscarle equipo a Romaric y no vería con malos ojos que también salieran Escudé y Spahic. En el caso de los dos primeros coincide además que están en su último año de contrato. Romaric, tras su cesión al Espanyol, no va a tener fácil su continuidad con Míchel porque el club busca otro tipo de centrocampista, aunque para fichar primero necesita soltar lastre. Con Escudé es distinto porque para el club tiene rango de ilustre, como Kanoute o Palop, y será aceptada la decisión que tome. Pero ambos podrían tener aún mercado en Francia. Se recuerda en la secretaría técnica cómo el verano pasado logró vender a un futbolista como Dabo, que no gustaba a Marcelino, al Lyon por un millón de euros.

Por Romaric hace un año estuvo interesado el Lille y aún hay clubes en Francia que valoran su juego. Además, su primera vuelta en el Espanyol tuvo sus ecos en el país vecino, aunque también tiene cartel en Turquía, donde estuvo a punto de ir junto a Zokora, y Rusia. El Sevilla intentará recuperar al menos dos millones de la inversión realizada (8,5 en 2009), aunque -la verdad- se conformaría con menos con tal de ahorrarse una ficha que sobrepasa esa misma cifra (dos millones).

Lo de Spahic es otro tema espinoso. El futbolista, por su personalidad, no se ha integrado, tuvo altercados con la afición y puntualmente ha originado algún problema. Sin llegar a decirlo, Míchel dejó caer en varias ruedas de prensa que simuló una lesión en el tramo final de Liga para no jugar y el fichaje del Cata Díaz coincide con su perfil, así que lo ideal es su salida, pero le quedan dos años de contrato. De Francia salió con cierto desprestigio por su tremenda dureza, sobre todo tras una jugada con el Montpellier por la que estuvo sancionado doce partidos. Pero en equipos de menor entidad que el flamante campeón francés podría tener cabida y su precio -al Sevilla llegó por algo más de un millón- no es excesivo. Como en otros casos, su alta ficha es otra razón por la que a su salida se le pondría una alfombra roja desde la tercera planta del Pizjuán. Otros mercados para Spahic podrían ser el ruso y, sobre todo, Bosnia. A su edad, 32 años, algunos clubes buscan repatriar a sus internacionales más veteranos.

En el tema de incorporaciones, Francia siempre ha sido un mercado muy bien valorado y fenomenalmente peinado por Ramón Vázquez. El perfil que el Sevilla ha buscado en la liga gala es el de un medio centro defensivo y físico. Nombres hay que han salido a la luz y que no. Los dos del Toulouse, Capouet y Moussa Sissoko, gustan (claro), pero se han disparado de cotización; de Carlos Sánchez (Valenciennes) dicen desde dentro que no convence mucho... pero de todos hay informes. También de Rio Mavuba, pujante medio en su día que tuvo un paso fugaz y casi inadvertido por el Villarreal. Ahora milita en el Lille.

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