Sevilla | recreativo · informe técnico

Kanoute no tapa la fractura

  • Romaric, Maresca y Renato, un eje blando y sin dinamismo · El Sevilla se agarra a una acción individual de Navas y el malí, y luego sufre por la zona de Mosquera

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La figura enorme de ese enorme futbolista que es Kanoute, y la copiosa cosecha de puntos que atesora este Sevilla tras diez jornadas, 20 de 30 posibles, no tapan la evidente fractura que sufre el bloque de Jiménez hoy. Su juego es tan vivo y divertido como una rueda de prensa de Pedro Solbes. Y con 1-0 apareció otro Sevilla preocupante: con Mosquera en la derecha y Renato en el eje, la consistencia saltó hecha añicos.

Defensa

Los centrales franceses sofocaron más de un conato de incendio tanto en la zona de los pivotes como en el costado derecho, donde Mosquera volvió a tomar decisiones equivocadas. Tiende a tirarse al suelo de forma precipitada y propiciar penetraciones o centros peligrosos, o se queda mirando cuando debe meter la pierna, como ante Sisi en la jugada embarullada del final de la primera parte.

Maresca y Romaric tienden a tirar para arriba, no fijan su posición atrás como Duscher o Fazio, y eso es una invitación a que el Recre, o cualquiera, incorpore hombres desde la segunda línea.

Con el Sevilla obligado a arriesgar, el conjunto onubense no aprovechó ese agujero entre la defensa y el centro del campo blancos para hacer daño. Pero la debilidad del eje que ayer alineó Jiménez fue tal, que incluso con el partido de cara y las líneas más replegadas padeció atrás. Renato, ya sin Romaric en el campo, jugó en su demarcación habitual en Brasil pero no barrió una sola pelota ni apoyó atrás. Mosquera siguió a lo suyo y Alcaraz acumuló hombres por su zona. Si no empató, fue por puro azar. El último córner, defendido sin tensión alguna, refleja la confusión.

Ataque

Salió un Sevilla monocorde y apesadumbrado, incapaz de sorprender o acelerar. Lo impedía el fútbol pastoso de su eje integrado por Romaric, Maresca y Renato; una jugada aislada de Jesús Navas y Kanoute, dos clásicos del gran Sevilla, lo puso todo de cara.

Tras el descanso, entró Capel por Romaric, Adriano se desplazó a la derecha y Jesús Navas se metió en zonas interiores. No hubo más fluidez, aunque sí más acoso.

Virtudes

Los centrales fueron el sostén. La calidad de Jesús Navas y Kanoute.

Talón de aquiles

Sin dinamismo compite peor. Y si encima no es consistente...

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