Del Nido sólo ve circunstancias del fútbol, no errores

  • El presidente, que no irá a Dortmund por asuntos personales, defiende su gestión punto por punto

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Las circunstancias del fútbol, y no los errores en la renovación de Antonio Álvarez o en la tardanza en destituirlo, fueron los argumentos que ofreció José María del Nido sobre el cambio de entrenador. El dirigente no quiso reconocer ningún yerro en concreto, aunque aseguró que "seguro que ha habido muchos". Pero rechazó vincularlos con los dos ceses en seis meses.

"Si hoy se dieran las circunstancias para su renovación, habríamos tomado la misma decisión, porque dejó al Sevilla campeón de España, cuarto y cumpliendo los objetivos. Entendimos que era lo conveniente, luego los resultados no se han dado", arguyó Del Nido, que no podrá viajar a Dortmund por tener que atender asuntos particulares.

En marzo cayó Jiménez y en septiembre ha sido Álvarez: "Son las circunstacias del fútbol. Hemos creído que el momento era después del partido de Hércules. Ojalá Antonio Álvarez hubiera estado más tiempo, pero así son las circunstacias del fútbol".

El dirigente también hizo una enconada defensa de una plantilla que no vio atravesada por un fin de ciclo: "A excepción de dos jugadores que no eran titulares indiscutibles, Squillaci y Adriano, esta plantilla se ha visto reforzada con cinco jugadores y quedó hace cuatro meses campeona y cuarta, muy por encima de sus posibilidades. Yo creo que es mejor que la del año pasado, con los datos objetivos, pero hay que darles tiempo a los nuevos para que se acoplen". "Acepto la crítica, la asumo e intento corregir los errores, que seguro que son muchos. Pero si los ponemos en la balanza con los aciertos, no hay color, uno es blanco como la nata y otro es un tinte marroncito", matizó.

Tras loar a Manzano, por "su experiencia, su conocimiento de la plantilla y el haber logrado objetivos casi siempre", defendió las tesis de su cúpula para elegir técnicos: "Siempre creemos que tiene que estar en el banquillo el mejor entrenador. Juande Ramos era un melón por calar y lo convertimos en el mejor del mundo", dijo, antes de recordar que Jiménez logró buenos resultados y que a Álvarez lo avalaban los éxitos mencionados.

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